Las llamadas falsas al 911 en la Región Centro de Coahuila representan más del 55% del total de reportes recibidos, lo que ha encendido las alertas de las autoridades. Enrick Arreola Herrera, Supervisor del C4 en la zona, informó que estas acciones no solo saturan las líneas, sino que distraen recursos vitales para emergencias reales.
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Con el objetivo de mitigar esta problemática, personal del C4 imparte conferencias en diversas instituciones educativas. El propósito es que los jóvenes y la sociedad en general comprendan el funcionamiento del sistema y las graves consecuencias legales que implica realizar reportes inexistentes.

Sanciones penales por llamadas falsas al 911
De acuerdo con el Código Penal del Estado de Coahuila, el uso indebido de los sistemas de emergencia está tipificado como un delito. Arreola Herrera precisó que el artículo 345 de dicho código contempla sanciones que van desde los seis meses hasta los dos años de libertad vigilada para quienes resulten responsables.
Además de la restricción de libertad, la ley establece multas económicas que oscilan entre los 500 y mil días de salario mínimo. Estas medidas buscan inhibir las llamadas falsas al 911 que provocan la movilización innecesaria de corporaciones de seguridad, bomberos y paramédicos de la Cruz Roja.
Impacto operativo en la Región Centro
El supervisor detalló que, semanalmente, el C4 recibe un alto volumen de reportes, pero lamentablemente entre el 55 y 65 por ciento no corresponden a una urgencia verdadera. Muchas de estas interacciones son bromas o ciudadanos solicitando información telefónica ajena al servicio de auxilio.
Arreola Herrera reconoció que, en múltiples ocasiones, las unidades de emergencia llegan al lugar indicado y confirman que no existe ninguna situación de riesgo. “Tratamos de identificar la situación para no caer en este tipo de casos y optimizar los tiempos de respuesta”, mencionó al referirse al impacto negativo de las llamadas falsas al 911.
Finalmente, las autoridades exhortan a los padres de familia a supervisar el uso de dispositivos móviles en menores, ya que una gran parte de estas llamadas de broma provienen de sectores escolares o domicilios particulares durante periodos vacacionales.

