Con la imposición de la ceniza en la frente de cientos de fieles, este miércoles dio inicio la Cuaresma en la parroquia Parroquia Santiago Apóstol e iglesias de Monclova, donde desde temprana hora feligreses acudieron a participar en las celebraciones litúrgicas que marcan el comienzo del tiempo de preparación camino a la Semana Santa.
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Al momento de recibir la ceniza, los sacerdotes pronunciaron la frase que da sentido a este signo de fe:
“Arrepiéntete y cree en el Evangelio”, así como la expresión tradicional: “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”, recordando la fragilidad humana y la necesidad de volver el corazón a Dios.
Durante la homilía, el sacerdote invitó a la comunidad a vivir este periodo con un verdadero espíritu de arrepentimiento y conversión, recordando que la ceniza no es un simple rito exterior, sino un llamado profundo a transformar el corazón.
“Dios siempre hace nuevas todas las cosas, pero nos pide arrepentimiento y convicción para seguir avanzando en la vida de la gracia y en la santidad”, expresó.
Un llamado a cambiar el corazón
El presbítero subrayó que la Cuaresma no debe quedarse en gestos externos, sino centrarse en el interior de cada persona.
“No se trata de rasgar las vestiduras, sino de rasgar el corazón. No es lo exterior lo que transforma, sino lo que está dentro de nosotros”, señaló, al exhortar a los fieles a dejar atrás el “corazón de piedra” para asumir un “corazón de carne”, sensible a la voluntad de Dios y al prójimo.
Oración, ayuno y limosna
Asimismo, recordó que la Iglesia propone tres pilares fundamentales durante este tiempo: la oración, el ayuno y la limosna, como medios para reparar las rupturas que el pecado provoca en la vida personal, en la relación con los demás y en el vínculo con Dios.
“Por medio de la oración restauramos nuestra relación con Dios; con la limosna reparamos el daño hacia los demás; y con el ayuno sanamos también nuestra propia vida”, explicó.
El Miércoles de Ceniza marca así el inicio de 40 días de reflexión, penitencia y renovación espiritual, en los que los creyentes son llamados a fortalecer su fe y prepararse para la celebración de la Pascua.

