Un total de 42 internos del centro de rehabilitación Fe, Esperanza y Amor comenzaron formalmente sus clases bajo un sistema de educación abierta. Este programa incluye los niveles de primaria, secundaria y preparatoria, con el firme objetivo de que las personas en proceso de recuperación retomen su formación académica.
Publicidad NRT
El proyecto, que arrancó la semana pasada, busca que quienes enfrentan problemas de adicciones cuenten con herramientas reales para su reintegración social y laboral. De acuerdo con la Secretaría de Educación Pública, los modelos de educación abierta son fundamentales para abatir el rezago educativo en sectores vulnerables.
Educación integral en el centro de rehabilitación Fe, Esperanza y Amor
El pastor Valentín Bustos Cabrera, directivo de la institución, informó que el centro de rehabilitación Fe, Esperanza y Amor ya opera con este esquema académico de manera oficial. Explicó que la intención es ofrecer una oportunidad de superación a quienes interrumpieron sus estudios debido a las adicciones.
Actualmente, el registro arroja 42 alumnos inscritos. Tras una semana de evaluaciones diagnósticas para medir el nivel de conocimientos, se definieron los grupos de trabajo. Bustos Cabrera destacó que los internos han mostrado una respuesta positiva, viendo en el estudio un pilar para su recuperación.
Niveles académicos y metas de reintegración
La distribución escolar en el centro de rehabilitación Fe, Esperanza y Amor se concentra mayormente en el nivel primaria, con un grupo de entre 21 y 23 alumnos. En secundaria participan cerca de nueve personas, mientras que en preparatoria se integró un grupo inicial de cinco estudiantes.
Este sistema intensivo permite que los participantes concluyan cada nivel en un periodo de cuatro a seis meses. Además de la educación, el centro impulsa convenios con organismos como la Confederación de Trabajadores de México (CTM) para facilitar el acceso al empleo una vez que los internos egresen.
Finalmente, el pastor subrayó que estas acciones, sumadas a iniciativas de salud como farmacias comunitarias, fortalecen la estrategia del centro de rehabilitación Fe, Esperanza y Amor para reconstruir los proyectos de vida de sus integrantes.

