El director de Protección Civil y Bomberos de Piedras Negras, Ari Hernández, informó que la formación de tornados en la región es un fenómeno que requiere monitoreo constante, debido a las condiciones climáticas propias del área. “Un tornado se produce a partir de una celda en desarrollo que toma la suficiente fuerza y reúne las condiciones para ello”, explicó, destacando la importancia de la vigilancia meteorológica en tiempo real.

El funcionario detalló que los radares pueden detectar señales como la rotación de una tormenta, la cual se identifica como un posible vórtice de tornado. Sin embargo, aclaró que no todos estos registros implican necesariamente la formación de un fenómeno de este tipo. “Muchas de las ocasiones, los radares marcan un vórtice de tornado, pero también puede tratarse de aire ascendente que genera una lectura similar”, precisó.
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Asimismo, Hernández subrayó que Piedras Negras se encuentra dentro de un corredor natural de tornados que inicia en la Sierra del Burro y atraviesa la ciudad. No obstante, señaló que estos fenómenos rara vez alcanzan gran intensidad en la zona urbana. “Afortunadamente no es algo muy común dentro de la ciudad, ya que no suelen tomar tanta fuerza”, puntualizó.

En cuanto a las condiciones recientes, el director indicó que durante el fin de semana no se registraron tornados ni afectaciones. “Estuvimos al pendiente del monitoreo; se detectó una celda estacionada al noreste de la ciudad que descargó buena cantidad de agua, pero se mantuvo alejada de la mancha urbana”, explicó. Añadió que el escurrimiento se canalizó hacia los ríos correspondientes, evitando incidentes mayores.

