La industria restaurantera local enfrenta un panorama complejo. La Canirac Monclova registró una disminución de entre el 10 y 15 por ciento en sus ventas totales, derivado del incremento en insumos y el impacto económico regional.
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José Eduardo Arellano, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac Monclova), informó que el encarecimiento de combustibles y productos básicos ha presionado la rentabilidad de los negocios en la ciudad.
Retos de la Canirac Monclova ante la crisis económica
El representante empresarial explicó que el principal desafío es mantener las operaciones sin trasladar los aumentos de costos a los consumidores finales. Para lograrlo, los socios de la Canirac Monclova han implementado estrategias de compra al mayoreo y negociaciones con proveedores locales.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía de Coahuila, la región atraviesa un proceso de reconfiguración tras la situación de Altos Hornos de México (AHMSA), lo que ha mermado el poder adquisitivo de las familias y, por ende, el consumo en establecimientos de comida.
Impacto en el empleo y estabilidad del sector
Arellano detalló que, pese a la baja en ventas, la Canirac Monclova busca proteger los cerca de seis mil empleos directos que genera el sector. Hasta el momento, no se han reportado recortes masivos de personal, aunque el riesgo es latente por los altos costos de energía eléctrica y servicios.
El cierre paulatino de AHMSA ha tenido un efecto gradual pero perceptible. No obstante, los restauranteros afiliados han optado por no elevar los precios de sus menús para incentivar la afluencia de comensales y mantener la estabilidad económica en la región centro.
Finalmente, el líder de la Canirac Monclova destacó que el sector gastronómico se mantiene resiliente. A través de ajustes internos y un trabajo constante, los empresarios esperan superar este entorno complejo y sostener la oferta culinaria que caracteriza a la ciudad.

