La salud mental de las y los maestros en Coahuila se ha convertido en una alerta dentro del sistema educativo, ante el aumento de casos de desgaste emocional, estrés laboral y problemas psicológicos entre docentes, advirtió la líder de la Sección 38 del SNTE, Isela Licerio, quien pidió ampliar la cobertura de apoyo socioemocional para el magisterio.
La dirigente sindical informó que actualmente se trabaja en una iniciativa internacional denominada IBES, impulsada por la Internacional de la Educación, con el objetivo de evaluar el estado mental de los maestros y detectar las principales afectaciones emocionales que enfrentan en su entorno laboral.
“También los maestros necesitan apoyo psicológico”, expresó Licerio al reconocer que, aunque en Coahuila existe interés institucional por atender temas socioemocionales tanto en estudiantes como en docentes, los esfuerzos siguen siendo insuficientes frente a la magnitud del problema.

Explicó que ya existe un espacio especializado donde se brinda atención psicológica y emocional a los trabajadores de la educación, sin embargo, insistió en que se requiere una mayor cobertura y más herramientas para atender a los docentes que enfrentan situaciones de ansiedad, estrés o desgaste mental.
La líder sindical reveló que dentro del sistema médico del magisterio ya se registra un número importante de maestros que terminan pensionándose por problemas psicológicos y mentales. Señaló que de los aproximadamente 435 docentes que se jubilan cada año, entre 10 y 12 lo hacen debido a este tipo de padecimientos.
Licerio indicó que el estrés docente tiene múltiples causas y una de las principales es la saturación en algunos grupos escolares. Aunque en niveles como preescolar y primaria ha comenzado a disminuir la matrícula debido a que las familias tienen menos hijos, todavía existen planteles con grupos de hasta 40 o 45 alumnos.
“Eso no puede ser”, sostuvo la dirigente sindical, al señalar que manejar grupos tan numerosos vuelve más complicada la atención dentro del aula y eleva la presión diaria para los maestros.

A esto se suma, dijo, el cambio en la relación entre docentes, alumnos y padres de familia. Recordó que anteriormente los llamados de atención por parte de los maestros eran vistos como parte natural de la formación escolar, mientras que actualmente cualquier corrección puede derivar en conflictos con las familias.
“Los niños no los pueden ni voltear a ver feo porque ya se sienten acosados. Y el papá viene y en lugar de ver la situación con el niño, acusa al maestro”, expresó.
La líder magisterial aseguró que muchos docentes viven actualmente bajo presión constante, ya que cualquier situación dentro del aula puede escalar rápidamente a reclamos, acusaciones o conflictos administrativos.
Otro de los factores que ha incrementado el desgaste emocional es el calor extremo y las malas condiciones de infraestructura en muchas escuelas de Coahuila. Licerio defendió los ajustes recientes en los horarios escolares y aseguró que estas medidas son necesarias debido a que muchos planteles no están acondicionados para soportar las altas temperaturas.

Recordó que durante el año pasado se registraron casos de alumnas con golpes de calor en municipios como Monclova y Acuña, situación que evidenció las deficiencias en infraestructura educativa y los riesgos para estudiantes y maestros.
La dirigente sindical insistió en que el magisterio enfrenta nuevos retos sociales, emocionales y climáticos que deben ser atendidos de manera urgente. Señaló que además de fortalecer la atención psicológica, también se requieren mejores condiciones en las escuelas, grupos menos saturados y mayor respaldo institucional hacia los docentes.
Finalmente, Isela Licerio afirmó que los maestros siguen realizando su labor con compromiso, pero advirtió que el sistema educativo no puede seguir ignorando el desgaste emocional que viven miles de docentes todos los días dentro de las aulas
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