La intención de revisar un teléfono celular terminó desencadenando un caso de violencia doméstica. Esto movilizó a las corporaciones policiacas minutos antes de la medianoche en el fraccionamiento Los Álamos.
TE PUEDE INTERESAR:Accidente en bulevar Pape deja joven lesionado

Los hechos se registraron en un domicilio ubicado sobre la calle 8, marcado con el número 1011, entre las calles 5 y 7. Hasta ese lugar acudieron elementos de seguridad pública tras recibir el reporte de una situación de violencia familiar en proceso.
Publicidad NRT
Al arribar al lugar, los oficiales se entrevistaron con la mujer afectada. Ella relató que momentos antes observó a su pareja sentimental muy entretenido utilizando su teléfono celular. La situación despertó su curiosidad. Por lo tanto, decidió pedirle el aparato para conocer qué era lo que estaba viendo con tanto interés.
Sin embargo, lejos de acceder a la petición, el hombre reaccionó de manera inesperada. De acuerdo con la versión de la afectada, el sujeto se mostró indignado y adoptó una actitud ofensiva. Posteriormente perdió el control, tornándose agresivo hasta llegar a la violencia física.
Ante la agresión sufrida, la mujer solicitó el apoyo de las autoridades. Ellos acudieron rápidamente para controlar la situación y evitar que el conflicto escalara a consecuencias mayores.
Tras escuchar ambas versiones y recabar la información correspondiente, los agentes procedieron con el aseguramiento del presunto responsable. El sujeto fue trasladado a las instalaciones preventivas para quedar a disposición de la autoridad competente.
Aunque el contenido del teléfono celular permaneció como un misterio y nunca fue revisado por la afectada ni por los policías, la actitud violenta del sujeto fue suficiente para que terminara la noche detrás de las rejas. Así, durmió en la conocida “cama de piedra”, enfrentando las consecuencias legales de su comportamiento.

