Durante la celebración eucarística dominical en el templo de Santiago Apóstol en Monclova, la Diócesis de Saltillo exhortó a los fieles a enfrentar los temores de la vida mediante la confianza en Dios. El vicario general, Monseñor Néstor Martínez Sánchez, lideró el mensaje de fe.
El sacerdote reflexionó sobre el pasaje evangélico donde Jesucristo envía a sus discípulos con la consigna “no tengan miedo”. Explicó que el temor es una realidad humana que genera incertidumbre frente a situaciones cotidianas como la salud, el empleo y las responsabilidades familiares.
Diócesis de Saltillo: La oración como refugio ante la angustia
Para explicar cómo enfrentar los temores, el vicario de la Diócesis de Saltillo utilizó la imagen de un recipiente donde se depositan las preocupaciones. Comparó la oración con un mar inmenso donde estas cargas se diluyen gracias a la confianza depositada en el Señor.
Monseñor Martínez señaló que el miedo se manifiesta por circunstancias externas e internas. Sin embargo, enfatizó que mientras más cercana sea la comunicación con Dios, menor será la influencia del temor en la vida diaria de las personas, siguiendo el ejemplo de San Juan Pablo II.

Al finalizar la homilía, se impartió una bendición especial a los padres de familia presentes por el Día del Padre. El vicario pidió por quienes ejercen la paternidad, reconociendo sus sacrificios para sostener a sus familias en tiempos de incertidumbre.
Celebración del 160 aniversario de la Diócesis de Saltillo
Asimismo, se anunció que este lunes se llevará a cabo una misa de acción de gracias con motivo del 160 aniversario de la Diócesis de Saltillo. La ceremonia contará con la presencia del obispo Hilario González García en la ciudad de Monclova.

De acuerdo con información oficial de la Conferencia del Episcopado Mexicano, estas celebraciones fortalecen la identidad de las jurisdicciones eclesiásticas en el norte del país. Se invitó a toda la comunidad de la Región Centro a unirse a las actividades programadas por la Diócesis de Saltillo en este marco histórico.
Finalmente, el vicario recordó que si Dios está con el creyente, no existe razón para temer, invitando a mantener una vida de oración constante para encontrar la paz interior.

