Frontera, Coahuila.- Hay historias que nacen en escenarios llenos de luces y aplausos. La de Chon Arauza comenzó de una forma muy distinta: con un acordeón prestado, las calles de la colonia Occidental de Frontera y las tradicionales “Mañanitas” que interpretaba en cumpleaños de familiares y vecinos.
Más de cinco décadas después, aquel niño que aprendió música de oído se convirtió en uno de los máximos representantes de la cumbia colombiana en México, llevando el nombre de Frontera y de Coahuila a escenarios nacionales e internacionales sin perder nunca la sencillez que lo caracteriza.

Un niño, un acordeón y un sueño
Encarnación Arauza Arrellano nació el 15 de julio de 1949 en Ciudad Frontera. Desde pequeño sintió una atracción especial por la música.
Su hermano tocaba el acordeón y, cada vez que salía a trabajar, Chon aprovechaba para tomar el instrumento e intentar sacar melodías sin haber estudiado música.
“Ahí empecé a buscarle, a darle, y gracias a Dios empecé tocando las Mañanitas. Cuando alguien cumplía años decían: ‘Ahí va Chon a tocarle’”, recuerda con una sonrisa.
Aquellas reuniones familiares fueron su primera escuela y también sus primeros escenarios.
Su primer sueldo llegó el día de su graduación
Con apenas 11 años ingresó al Conjunto México, de los hermanos Navarro, donde comenzó a presentarse de manera profesional.
Paradójicamente, su primer pago como músico llegó el mismo día de su graduación de primaria.
Mientras otros niños celebraban el fin del ciclo escolar, él ya cobraba por hacer lo que más le apasionaba.
Desde entonces comprendió que la música sería el camino de su vida.

Los Dinámicos, el grupo que abrió todas las puertas
Después de adquirir experiencia decidió formar su propia agrupación: Los Dinámicos.
La oportunidad de crecer llegó gracias al apoyo de doña Lilia De la Fuente, quien les permitió grabar un disco en un pequeño estudio instalado en la parte alta de su casa.
Ahí registraron “La Cama de Tijera”, un tema que comenzó a sonar con fuerza en las estaciones de radio.
El éxito llamó la atención durante un importante festival donde participaron agrupaciones de Monterrey y otras ciudades.
Fue ahí donde ejecutivos de Discos Disa y Jaguar Representaciones descubrieron el talento del grupo.
La invitación para integrarse a la compañía cambió para siempre su historia.
Así nació La Furia Colombiana
Con la llegada a Disa también vino un nuevo nombre.
Los ejecutivos decidieron dejar atrás a Los Dinámicos y bautizar a la agrupación como Chon Arauza y su Furia Colombiana.
La inspiración surgió de un símbolo muy querido por los fronterenses: la Furia Azul, equipo de béisbol que ha dado identidad deportiva a la región.
Desde entonces comenzaron las giras nacionales, las presentaciones internacionales y una producción musical que alcanzó 25 discos grabados bajo el sello Disa.

Canciones que nunca pasan de moda
El paso del tiempo no ha disminuido el cariño del público.
Por el contrario, Chon asegura que muchas personas continúan contratando a La Furia Colombiana precisamente para escuchar los éxitos que marcaron generaciones.
Temas como “Perdóname”, “Amor Carnal”, “Abrázame Muy Fuerte” y “Cumbia Desencadenada”, siguen siendo parte obligada de cada presentación.
Incluso recuerda con orgullo que una de sus canciones superó recientemente los 90 millones de reproducciones en plataformas digitales.
“Nos dicen que no toquemos otra cosa, que quieren escuchar lo que hizo famosa a La Furia Colombiana”, comenta.
Otro de los grandes orgullos del músico es haber popularizado el baile conocido como “Los Dos Pasitos”, ritmo que identifica como una aportación nacida en Coahuila y que posteriormente se extendió a distintas regiones del país.
El éxito también ha estado acompañado por el dolor
Detrás de los escenarios también existen historias difíciles.
Chon recuerda que en varias ocasiones tuvo que cumplir compromisos artísticos mientras enfrentaba pérdidas familiares.
Durante una presentación en Saltillo, el representante del grupo esperó hasta terminar dos canciones para comunicarle que había fallecido la madre de su esposa.
En otra gira por Estados Unidos recibió la noticia de la muerte de su hermano.
Pero quizá el episodio más doloroso ocurrió cuando falleció su propia madre.
Después de asistir al funeral, abordó un avión rumbo a Texas para cumplir una presentación programada esa misma noche.
“El compromiso con la gente siempre ha estado primero. Muchas veces el público no sabe lo que uno está viviendo”, reconoce.

Del Zócalo capitalino a escenarios internacionales
La carrera de Chon Arauza ha estado llena de momentos inolvidables.
Uno de ellos ocurrió cuando participó en un festival realizado en el Zócalo de la Ciudad de México, donde —según recuerda— se congregaron alrededor de 130 mil personas.
También ha compartido escenario con agrupaciones de gran trayectoria como Los Ángeles Azules, además de presentarse en ferias, festivales y eventos masivos en México y Estados Unidos.
Su música también ha llegado a países como Bolivia, Brasil y Colombia.
Incluso recuerda una anécdota ocurrida en Miami, cuando artistas de televisión lo reconocieron y le expresaron que conocían su música en distintos países latinoamericanos.
“Yo nada más soy Chon”, responde con humildad cuando le hablan de su fama.
La Occi Colombia, un orgullo fronterense
Con el paso de los años, la colonia Occidental comenzó a ser conocida popularmente como “La Occi Colombia”, un sobrenombre que nació gracias al éxito alcanzado por La Furia Colombiana.
Cada vez que el grupo mencionaba en sus discos que provenía de ese sector de Frontera, el nombre comenzó a popularizarse entre seguidores de distintos estados e incluso del extranjero.
Para Chon representa uno de los mayores orgullos de su carrera.
“Nos preguntan dónde queda la Occi Colombia y les decimos que está en Frontera, Coahuila.”
Un consejo para las nuevas generaciones
Después de toda una vida dedicada a la música, Chon Arauza tiene claro el mensaje para quienes desean seguir sus pasos.
Considera que el talento debe ir acompañado de disciplina, esfuerzo y constancia.
Invita a los jóvenes a ensayar, prepararse y mantenerse alejados de las adicciones.
“Muchos somos músicos empíricos, pero con ganas y dedicación se pueden hacer bien las cosas. Lo importante es no caer en las drogas porque así no se llega a ningún lado.”
La humildad como sello personal
A pesar de los escenarios internacionales, los millones de reproducciones y el reconocimiento del público, Chon Arauza continúa viviendo en Frontera.
Disfruta convivir con sus seguidores, tomarse fotografías y agradecer personalmente el cariño de quienes han acompañado a La Furia Colombiana durante décadas.
“No soy más que nadie ni menos que nadie. Soy Chon y así quiero seguir viviendo.”
Asegura que nunca ha tenido ambiciones de fama o riqueza.
Su mayor sueño siempre fue poder vivir de la música.
Y ese sueño se cumplió.
Un legado que seguirá sonando
Hoy, con más de medio siglo de trayectoria, miles de presentaciones, 25 producciones discográficas y canciones convertidas en clásicos de la cumbia colombiana, Chon Arauza sigue subiéndose a los escenarios con la misma emoción que cuando interpretó sus primeras Mañanitas en Frontera.
Su legado no solo está escrito en discos o reconocimientos.
Está presente en cada baile popular, en cada pareja que sigue disfrutando de sus cumbias y en cada generación que ha encontrado en sus canciones parte de la banda sonora de su vida.
Desde la colonia Occidental de Frontera hasta escenarios internacionales, Chon Arauza demuestra que los sueños más grandes pueden comenzar con un acordeón prestado y una enorme pasión por la música.
Más que una figura de la cumbia colombiana, se ha convertido en un símbolo del orgullo coahuilense y en una leyenda viva cuya historia sigue escribiéndose al ritmo de La Furia Colombiana.

