La detención de Hilda Lozoya Austin, vinculada al caso Agronitrogenados, ha generado incertidumbre entre los obreros, sin embargo, no se prevé que este hecho jurídico modifique o detenga el proceso de quiebra de AHMSA. Así lo confirmó Julián Torres Ávalos, presidente del Grupo de Defensa Laboral de Trabajadores de AHMSA A.C.
El representante señaló que, aunque el entorno legal es complejo, el avance del concurso mercantil es independiente de los procesos penales individuales. Los trabajadores mantienen el interés en cualquier asunto relacionado con Alonso Ancira, ya que el pago de sus salarios caídos y prestaciones depende directamente de la resolución final de la siderúrgica.
Expectativas ante la quiebra de AHMSA y el pago a obreros
Torres Ávalos consideró que, si bien las investigaciones por Agronitrogenados involucran recursos vinculados a la acerera, el camino legal para la venta de activos ya está trazado. La prioridad actual es que la quiebra de AHMSA concluya sin contratiempos externos para proceder a la subasta de bienes.
De acuerdo con lo establecido en la Ley de Concursos Mercantiles, existe un orden de prelación estricto. Esto significa que los reclamos económicos de Pemex o el Gobierno Federal no pueden pasar por encima de los derechos adquiridos de los trabajadores.
Prioridad laboral en el concurso mercantil
El dirigente recordó que la legislación mexicana protege el salario y las indemnizaciones. En el marco de la quiebra de AHMSA, los extrabajadores serán los primeros en recibir sus pagos una vez que se concrete la enajenación de los activos de la empresa en Monclova.
Posteriormente, se cubrirán los adeudos con acreedores garantizados y finalmente las obligaciones fiscales. La expectativa del gremio es que la convocatoria para la venta de la planta se publique en las próximas semanas.
Finalmente, Torres Ávalos reiteró que la quiebra de AHMSA es la única vía real para destrabar los pagos pendientes. Los obreros esperan que los movimientos políticos y judiciales en torno a la familia Lozoya no sirvan como distractor para el cumplimiento de las obligaciones laborales básicas.

