Más allá del fútbol, la Iglesia llama a creer que México sí puede vencer la violencia, fortalecer a las familias y defender la vida

La Iglesia Católica lanzó un llamado a la sociedad para transformar la esperanza que hoy despierta la participación de México en el Mundial en una actitud permanente frente a los grandes desafíos que enfrenta el país, al considerar que la fe, la unidad y el compromiso ciudadano pueden convertirse en el motor para reconstruir el tejido social.

A través de una reflexión difundida con motivo del ambiente mundialista, la Iglesia retomó una de las expresiones que más fuerza ha cobrado entre los aficionados mexicanos: ”¿Y si sí?”, para invitar a los ciudadanos a trasladar esa misma esperanza del terreno deportivo a la vida cotidiana y a los problemas que afectan a millones de familias.

El mensaje parte de una pregunta sencilla que, asegura, ha logrado resumir el ánimo de todo un país. “¿Y si sí ganamos contra Inglaterra? ¿Y si sí llegamos más lejos en el Mundial? ¿Y si sí ocurre aquello que siempre parece imposible?”. Para la Iglesia, esa pequeña frase demuestra que los mexicanos siguen siendo capaces de creer aun cuando las circunstancias parecen adversas

Sin embargo, la reflexión plantea que esa confianza no debe limitarse únicamente al fútbol. Cuestiona por qué resulta más sencillo creer en una hazaña deportiva que pensar en un México con menos violencia, con familias más fuertes y con mayor respeto por la dignidad humana.

“¿Por qué somos capaces de creer que podemos ganar un Mundial, pero no de creer que podemos reconstruir nuestro país?”, señala el documento.

La Iglesia propone mirar más allá del resultado de un partido y preguntarse si también es posible disminuir la violencia que durante años ha lastimado a las comunidades, reducir el número de personas desaparecidas, fortalecer a las familias y ofrecer esperanza a los jóvenes que enfrentan problemas emocionales.

En ese contexto, también hace un llamado a valorar la vida humana en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural, así como a proteger la dignidad de quienes hoy viven situaciones de vulnerabilidad o son excluidos por la sociedad

El documento aclara que esta visión no parte de un optimismo ingenuo, sino de la esperanza cristiana, entendida como la convicción de que el bien puede abrirse camino cuando cada persona asume la responsabilidad de transformar su entorno.

“La esperanza cristiana nunca ha consistido en esperar con los brazos cruzados. Al contrario, es la certeza de que el bien puede abrirse paso cuando cada persona decide hacer su parte”, destaca.

Asimismo, sostiene que la renovación del país comienza cuando las personas dejan de esperar que otros resuelvan los problemas y deciden actuar desde su propia realidad, cuidando, escuchando, acompañando y defendiendo la vida en cada espacio donde les corresponde participar.

Finalmente, la Iglesia Católica recordó que el Mundial concluirá en unas semanas y que la emoción por el fútbol terminará, pero los grandes retos nacionales permanecerán. Por ello, invitó a que el “¿Y si sí?” deje de ser únicamente un grito de apoyo para la Selección Mexicana y se convierta en una actitud permanente para construir un país más justo, más solidario y con mayor esperanza.

“Quizá hoy esa misma pregunta también nos la está haciendo Dios. ¿Y si sí?”, concluye la reflexión

NRT MÉXICO COBERTURA TOTAL 360*

NOTAS RELACIONADAS

LO MÁS RECIENTE