La reciente orden de aprehensión anunciada por el Gobierno Federal contra Alonso Ancira Elizondo, propietario de Altos Hornos de México, fue calificada por extrabajadores como una maniobra distractora. Los obreros señalaron que la prioridad absoluta debe ser concretar la subasta de AHMSA para garantizar el pago de los adeudos laborales tras la quiebra.
Juan Ervey Valenzuela de la Torre, líder del bloqueo en la Puerta 3 de la siderúrgica, afirmó que el anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum desvía la atención del proceso de venta de activos. Según el sindicalista, la base trabajadora teme que este proceso judicial sea similar a otros eventos que solo han servido para alargar los tiempos legales.
Trabajadores exigen celeridad en la subasta de AHMSA
Valenzuela de la Torre sostuvo que el eventual arresto de Ancira no garantiza que los recursos recuperados lleguen a las familias afectadas. Explicó que las acciones penales buscan cubrir adeudos con la Federación, mientras que la subasta de AHMSA es la única vía jurídica real para responder a los créditos laborales pendientes.
De acuerdo con información del Consejo de la Judicatura Federal, los procesos de concursos mercantiles deben seguir una prelación de ley donde los trabajadores tienen prioridad. Sin embargo, los obreros denuncian que el Juzgado Segundo de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles ha retrasado el proceso de preparación de la venta de bienes.
Crisis económica en la Región Centro de Coahuila
El sindicalista recordó que han pasado más de tres años desde los primeros procesos judiciales contra Ancira sin que existan soluciones tangibles. La desconfianza crece entre los trabajadores, quienes ven cómo la atención pública se aleja de la subasta de AHMSA para centrarse en temas mediáticos que no resuelven la falta de salarios y finiquitos.
Finalmente, el movimiento instalado en la Puerta 3 cuestionó la falta de una política de justicia social por parte del Gobierno Federal. Mientras no se concrete la subasta de AHMSA, miles de familias en la Región Centro de Coahuila continuarán enfrentando una crisis económica sin precedentes, a la espera de que los activos de la siderúrgica se conviertan en el pago de sus prestaciones legítimas.

