El decrecimiento manufacturero en México ha generado una disminución crítica en la demanda de productos, obligando a las empresas a reducir niveles de producción y realizar ajustes operativos. Mario Coria Rohell, presidente de la COPARMEX Región Centro de Coahuila, confirmó que algunas compañías han recurrido al recorte de personal para mantener su viabilidad financiera ante el entorno económico actual.
El dirigente empresarial explicó que las plantas manufactureras operan bajo una capacidad instalada diseñada para niveles altos de demanda. No obstante, ante la baja de pedidos, las industrias deben adaptar sus procesos al nuevo volumen de fabricación para evitar pérdidas económicas severas en el corto plazo.
Causas del decrecimiento manufacturero en México
De acuerdo con Coria Rohell, el decrecimiento manufacturero en México está directamente ligado a la incertidumbre comercial con Estados Unidos. Desde hace años, el entorno para la inversión se ha vuelto menos predecible, afectando la planeación de las empresas exportadoras establecidas en territorio nacional.
La postura del gobierno estadounidense sobre el T-MEC y la preferencia por acuerdos bilaterales específicos mantiene en alerta a los sectores productivos. Al ser Estados Unidos el principal socio comercial, cualquier cambio en las reglas del juego repercute de inmediato en la actividad industrial mexicana.
Reingeniería y ajustes en el sector industrial
Esta desaceleración ha forzado a las empresas a implementar procesos de reingeniería y reducción de costos. El objetivo principal es alcanzar un nuevo punto de equilibrio financiero, lo que en ocasiones implica operar con volúmenes mínimos de fabricación y optimizar al máximo los recursos disponibles.
La competencia con economías asiáticas también representa un desafío. Estos países cuentan con subsidios gubernamentales que les permiten ofrecer precios más bajos, complicando el panorama para el mercado nacional en medio del decrecimiento manufacturero en México.
Finalmente, el líder de COPARMEX señaló que la recuperación del sector dependerá del fortalecimiento de la economía estadounidense. Mientras la demanda internacional permanezca moderada, las empresas continuarán ajustando sus procesos productivos en espera de condiciones que permitan incrementar nuevamente los niveles de empleo y producción.

