Los obreros de AHMSA hicieron un llamado urgente a las autoridades de Coahuila y Monclova para intervenir y evitar un posible conflicto social derivado del retiro de maquinaria pesada. La tensión aumentó tras la orden judicial de asegurar un montacargas reclamado por la empresa Montacargas Bravo, en el marco del proceso de quiebra de la siderúrgica.
Juan Ervey Valenzuela de la Torre, representante del movimiento de obreros de AHMSA, afirmó que la prioridad debe ser preservar la integridad de los trabajadores y evitar cualquier confrontación física. El dirigente señaló que han mantenido una postura de resistencia pacífica durante más de tres años, por lo que consideran innecesario ejecutar el retiro del equipo mientras continúa el proceso de liquidación.
Tensión entre obreros de AHMSA por orden judicial
Valenzuela de la Torre aseguró que representantes de la empresa reclamante intentaron negociar directamente con los trabajadores, ofreciendo dinero y servicios a cambio de permitir la salida del equipo. Sin embargo, los obreros de AHMSA rechazaron la propuesta al considerar que no tienen la facultad legal para autorizar dicha acción, responsabilidad que recae en el síndico de la quiebra.
De acuerdo con información oficial sobre el concurso mercantil disponible en el Consejo de la Judicatura Federal, la jueza ordenó la entrega del bien, pero el síndico no ha acudido personalmente a informar a la base trabajadora. Según el representante, el funcionario argumentó bloqueos en los accesos, aunque sostiene que nunca hubo un acercamiento real para buscar una solución dialogada.
Postura de los obreros de AHMSA ante la subasta
El grupo disidente reiteró que el montacargas debe permanecer en las instalaciones hasta que concluya la subasta de los bienes de la siderúrgica. Argumentan que, tras tres años y siete meses de crisis, no hay justificación para acelerar estos retiros cuando el proceso de venta de activos ya está en marcha.
Finalmente, los obreros de AHMSA exhortaron al Gobierno de Coahuila a privilegiar la estabilidad social en Monclova. Advirtieron que, aunque no buscan una confrontación, una movilización espontánea de miles de trabajadores sería difícil de contener si se intenta ejecutar la orden judicial mediante operativos de seguridad.

