El médico veterinario Humberto Baca, del hospital veterinario Pets Care de Saltillo, informó que Rocky falleció la mañana del 22 de julio, luego de varios días de permanecer en estado crítico a consecuencia de las graves lesiones internas y neurológicas que sufrió tras ser arrastrado. El especialista descartó que el perro hubiera sido atropellado y aseguró que recibió atención médica especializada desde el primer momento de su ingreso al hospital.
El médico explicó que el deterioro de Rocky fue consecuencia del severo trauma ocasionado por el arrastre, el cual provocó lesiones tanto externas como internas que terminaron comprometiendo funciones vitales del organismo.
Detalló que el diagnóstico presuntivo fue un trauma medular agudo, lesión que ocasionó una afectación severa en el sistema nervioso y comprometió el funcionamiento del nervio vago, estructura encargada de controlar funciones esenciales del cuerpo.

“El nervio vago controla muchas funciones primarias del cuerpo. Al verse comprometido, Rocky dejó de tener una oxigenación adecuada, presentó primero un paro respiratorio y posteriormente un paro cardíaco”, explicó.
El veterinario precisó que las lesiones no correspondían a un atropellamiento, sino exclusivamente a las consecuencias del arrastre, lo cual coincide con la historia clínica y con la evidencia en video recabada durante la investigación.
“No encontramos huellas de haber sido atropellado. Son dos cosas completamente diferentes. Las lesiones ocurrieron por el arrastre y principalmente a nivel cervical, donde el perro estaba amarrado. Fue el estiramiento el que provocó el daño que finalmente terminó con su vida”, señaló.
Posteriormente, a través de un mensaje difundido por el hospital veterinario, se confirmó el fallecimiento del can y se informó que, “con profunda tristeza y el corazón encogido”, Rocky perdió la vida la mañana del 22 de julio a las 9:05 horas, pese a todos los esfuerzos realizados por el personal médico.

En el comunicado se indicó que, a pesar de la atención oportuna, los cuidados permanentes en terapia intensiva y los procedimientos aplicados por el equipo veterinario, el daño neurológico ocasionado por el severo trauma fue irreversible, por lo que su organismo dejó de responder tras varios días de lucha.
Asimismo, el hospital agradeció las muestras de solidaridad recibidas durante el proceso de atención.
“Gracias a toda esa inmensa familia que nos abrazó a la distancia, que nos envió sus oraciones y sus mensajes de apoyo”, expresó el equipo médico en el mensaje dirigido a la comunidad.
Durante su intervención, Humberto Baca también respondió a las versiones difundidas en redes sociales que cuestionaban la atención brindada por el hospital e incluso aseguraban, sin pruebas, que Rocky había sido sustituido por otro perro.

El especialista calificó esos señalamientos como falsos y lamentó que se pusiera en duda el profesionalismo del personal que participó en el tratamiento.
“Es totalmente absurdo que se haya puesto en duda nuestro profesionalismo como médicos y como institución. Todo nuestro tiempo, nuestra energía y nuestro corazón estuvieron dedicados exclusivamente a atender a Rocky”, afirmó.
Finalmente, reconoció el trabajo realizado por la Fiscalía General del Estado durante la investigación, al señalar que las autoridades actuaron de manera inmediata y mantuvieron coordinación permanente con el hospital veterinario para el desarrollo de las diligencias.
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