FRONTERA, COAHUILA.- Ante el incremento del riesgo de actos vandálicos durante el periodo vacacional, la Policía Escolar de Frontera reforzó las acciones de vigilancia en los planteles educativos del municipio. Las autoridades confirmaron la creación de un turno nocturno exclusivo para garantizar la protección de las escuelas. Además, buscan evitar robos o daños materiales.
La directora de la corporación, Antonia Rodríguez, informó que recientemente se atendió un intento de vandalismo en el jardín de niños 20 de Julio, en la colonia Independencia. Gracias al programa Vecino Vigilante, se detectó a tiempo el corte de alambrado perimetral. Esto permitió una respuesta inmediata de los elementos de seguridad.
Operativo de la Policía Escolar de Frontera en planteles
Con el propósito de prevenir delitos, el director de Seguridad Pública determinó habilitar un tercer turno de la Policía Escolar de Frontera que operará durante todas las vacaciones. Este operativo cuenta con oficiales dedicados exclusivamente a recorridos nocturnos en las instituciones educativas. Mientras tanto, la Policía Operativa atiende el resto de los reportes ciudadanos.

Rodríguez destacó que la alcaldesa Sara Irma Pérez Cantú y el director de Seguridad Pública, Gabriel Vázquez Ramírez, instruyeron actuar con prontitud. Como parte de las acciones, el departamento de Servicios Primarios reparó los daños en el jardín de niños afectado. Además, reforzó la iluminación con nuevas luminarias para inhibir la presencia de delincuentes.
Vigilancia permanente contra el vandalismo
La titular de la Policía Escolar de Frontera lanzó un llamado enérgico a quienes pretendan dañar los edificios públicos. Advirtió que los planteles cuentan con sistemas de videovigilancia y monitoreo las 24 horas. “Toda persona que sea identificada será denunciada ante el Ministerio Público”, afirmó la funcionaria.
El objetivo principal es proteger el patrimonio escolar, como cableado, equipos de aire acondicionado y protecciones metálicas. La participación activa de los ciudadanos sigue siendo clave. Esto se debe a que el reporte oportuno de personas sospechosas merodeando las escuelas permite que la Policía Escolar de Frontera actúe antes de que se consume un robo. Así, se asegura que los alumnos regresen a clases con instalaciones en óptimas condiciones.

