OBISPO HILARIO GONZÁLEZ LLAMA A TRANSFORMAR LA VIDA Y FORTALECER EL DIÁLOGO DESDE LA FE

Saltillo,.- En el marco de la celebración del Santo Cristo de la Capilla, una de las tradiciones religiosas de mayor arraigo entre los fieles de Saltillo, el obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González García, llamó a la comunidad católica a llevar su fe más allá de las celebraciones y convertirla en acciones concretas que permitan fortalecer el diálogo, la convivencia familiar, la paz y la justicia.

Durante la festividad, el obispo destacó el ambiente de alegría y agradecimiento que se vive entre los creyentes, quienes este año participaron bajo el lema “Santo Cristo, tú eres nuestro rey”, una expresión que, explicó, representa el reconocimiento del amor y la compasión de Dios.

“Muy contentos, agradecidos con Dios, con un gozo espiritual de proclamar al Santo Cristo como nuestro rey. Ese fue el lema de este año: ‘Santo Cristo, tú eres nuestro rey’, y nos damos cuenta del amor compasivo que el Señor nos tiene”, expresó.

La celebración coincide además con la Fiesta de la Transfiguración del Señor, acontecimiento de especial significado para la Iglesia católica, en el que Jesús se manifiesta ante sus discípulos en el monte Tabor.

González García explicó que este pasaje representa también un mensaje para comprender que las dificultades y sacrificios forman parte de un camino que puede conducir hacia la esperanza y la transformación.

“Hoy es la fiesta de la Transfiguración, es decir, cuando Jesús se transfigura en el monte Tabor para sus discípulos, para mostrarles que la cruz es el camino hacia la gloria”, señaló.

PROPONE CINCO COMPROMISOS PARA VIVIR MEJOR LA FE

En su mensaje, el obispo de Saltillo planteó cinco compromisos que, consideró, pueden ayudar a los creyentes a vivir de manera más profunda su fe cristiana y católica, pero también a mejorar su relación con quienes los rodean.

El primero de ellos consiste en aprender a escuchar, particularmente a través de la oración y de la lectura del Evangelio.

Recordó el mensaje bíblico: “Este es mi hijo muy amado, en quien me complazco; escúchenlo”, y a partir de éste invitó a los fieles a conocer con mayor profundidad las enseñanzas de Jesús y aplicarlas en su vida cotidiana.

“Ojalá que podamos escuchar más de cerca en la oración, leyendo el Evangelio; que todos aprendamos más y mejor acerca de las enseñanzas de Jesús”, manifestó.

El segundo compromiso es la conversión y transformación personal.

Hilario González señaló que la fe debe reflejarse no solamente en las prácticas religiosas, sino también en la manera de hablar, actuar y relacionarse con otras personas.

La transformación, explicó, debe hacerse visible en el rostro, las palabras y el trato que cada persona ofrece a quienes forman parte de su entorno.

“Transformar nuestra vida, transfigurar nuestra vida con la ayuda de la gracia de Dios, con la ayuda de las enseñanzas de Jesús, siempre tratando de reflejar en nuestro rostro, en nuestra palabra y en nuestro trato con los demás esa gloria que viene de Dios”, expresó.

ADVIERTE QUE HAY MUCHA COMUNICACIÓN, PERO POCO DIÁLOGO

Uno de los puntos en los que puso especial énfasis el obispo fue la necesidad de recuperar el diálogo personal y familiar, particularmente ante una sociedad en la que las redes sociales, los dispositivos electrónicos y el flujo constante de información ocupan una parte importante de la vida cotidiana.

Consideró que actualmente puede existir una gran cantidad de comunicación y datos disponibles, pero eso no necesariamente significa que las personas estén dialogando verdaderamente entre ellas.

“A veces hay mucha comunicación, hay muchos datos, hay muchas redes, pero a veces hay poco diálogo. No nos damos tiempo para estar tranquilos, sin los aparatos, para platicar de cómo estamos, de cómo nos sentimos, de qué hay en nuestro corazón”, sostuvo.

Por ello, hizo una invitación para generar espacios en los que las familias puedan conversar directamente, alejándose por momentos de teléfonos celulares y otros dispositivos para escuchar lo que sienten y piensan quienes están a su alrededor.

El llamado, explicó, debe comenzar principalmente entre esposos, padres e hijos, hermanos y amigos, aunque también debe extenderse hacia las escuelas, centros laborales y demás espacios donde las personas desarrollan su vida cotidiana.

“Una invitación al diálogo entre todos, principalmente entre los esposos, entre padres e hijos, entre hermanos, entre amigos; diálogo en nuestras realidades donde nos desarrollamos”, indicó.

Para el obispo, escuchar a los demás también puede contribuir a descubrir aquello que necesita cambiarse para mejorar la convivencia y construir relaciones basadas en el respeto.

Señaló que este ejercicio permite buscar “lo que el Señor nos pide” y reconocer aquello que puede impulsar a cada persona “para mejorar, para tratarnos mejor, para ser personas de bien y para desarrollarnos lo mejor posible”.

LLAMA A IMPULSAR PROYECTOS DE VIDA, PAZ Y JUSTICIA

Como cuarto compromiso, González García convocó a los creyentes y a la sociedad en general a impulsar proyectos de vida que tengan como objetivo generar condiciones de paz, justicia, verdad y amor.

Explicó que cuando las personas escuchan, reflexionan, dialogan y buscan transformar su conducta pueden surgir iniciativas positivas en beneficio de los demás.

“Cuando escuchamos al Señor, nos convertimos, dialogamos, se nos ocurren cosas buenas”, afirmó.

En este sentido, pidió que la celebración del Santo Cristo no se limite únicamente a una expresión de devoción religiosa, sino que pueda convertirse en una oportunidad para asumir compromisos que tengan repercusiones positivas dentro de la comunidad.

“Los invito, hermanos y hermanas en Cristo, y a toda la sociedad, a que fomentemos o promovamos proyectos de vida, proyectos que traigan paz, justicia, verdad y amor”, manifestó.

Estos principios, señaló, forman parte de los valores del Reino de Dios y adquieren especial relevancia bajo el lema elegido para la celebración de este año.

“Decimos: ‘Santo Cristo, tú eres nuestro rey’. Ojalá podamos generar esos proyectos de vida”, añadió.

PROMOVER LA VOCACIÓN A LA SANTIDAD

Finalmente, el quinto compromiso planteado por el obispo Hilario González consiste en promover la vocación a la santidad, entendida como una transformación que debe reflejarse en la conducta cotidiana.

Explicó que la experiencia de Dios debe hacerse visible en la vida, el corazón, las palabras y las acciones de quienes profesan la fe cristiana.

Para González García, la devoción al Santo Cristo encuentra precisamente en estos compromisos una manera de trasladar la experiencia religiosa hacia la vida diaria.

La celebración del Santo Cristo de la Capilla representa cada año uno de los acontecimientos de mayor tradición para la comunidad católica de Saltillo, congregando a miles de personas que acuden al Centro Histórico para participar en las actividades religiosas.

En esta ocasión, el mensaje del obispo estuvo dirigido especialmente a convertir la devoción en acciones: escuchar, transformar la propia vida, recuperar el diálogo, impulsar proyectos que favorezcan a la sociedad y buscar que la fe se manifieste en la conducta cotidiana.

De esta manera, Hilario González García destacó que proclamar al Santo Cristo como rey implica también asumir responsabilidades frente a la familia, la comunidad y la sociedad, particularmente en momentos en los que resulta necesario fortalecer el diálogo y promover valores que permitan una convivencia basada en la paz, la justicia, la verdad y el amor.

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