Luego de denunciar presuntas amenazas y actos de discriminación contra su hijo de ocho años con autismo, Emma López, vecina de la colonia Independencia, informó que el caso ya es atendido por el Ministerio Público y aseguró que decidió alzar la voz no sólo por su familia, sino también por otras madres y niños que enfrentan situaciones similares.
La madre de familia explicó que acudió nuevamente ante el Ministerio Público acompañada de una testigo y presentó como evidencia una grabación de los hechos ocurridos con una vecina, a quien previamente denunció por amenazas.
Indicó que el abogado que lleva el caso le informó que se buscará dialogar con la persona señalada. Emma manifestó estar dispuesta a otorgar el perdón siempre y cuando cesen las molestias y advirtió que, si después de ello se presenta una nueva situación, volverá a recurrir ante las autoridades.
Persiste temor tras los hechos
Aunque aseguró sentirse más tranquila después de acudir ante las autoridades, reconoció que todavía permanece con temor dentro de su propia vivienda.
Relató que mantiene las ventanas y cortinas cerradas e incluso evita salir al patio ante la preocupación de que pudiera presentarse un nuevo conflicto.
Además, señaló que decidió eliminar su cuenta de Facebook luego de que, según relató, comenzaron a aparecer comentarios dirigidos contra ella y contra una amiga de su madre que fungió como testigo y la acompañó al Ministerio Público.
“Los niños tienen derecho a una vida normal”
Emma sostuvo que decidió hacer público su caso para visibilizar una problemática que, aseguró, enfrentan otras madres de niñas y niños con autismo u otras condiciones, quienes en ocasiones reciben comentarios discriminatorios y prefieren guardar silencio por temor a ser señaladas.
“Ellos tienen derecho a tener una vida normal, salir a cualquier lugar, andar en la calle, aunque se comporten diferente”, expresó.
Explicó que las crisis, determinadas conductas o las distintas maneras de comunicarse de algunos niños con autismo no deben convertirse en motivo para excluirlos de espacios públicos ni para pedir a sus familias que permanezcan encerradas.
La madre pidió mayor empatía y comprensión por parte de la sociedad, al señalar que los menores con alguna condición pueden desarrollarse e integrarse a su propio ritmo y requieren acompañamiento de sus familias, atención especializada y oportunidades para convivir.
Pide a otras madres no guardar silencio
Emma destacó que su hijo asiste a educación especial, cursará tercer grado y ha registrado avances conforme a su propio proceso, por lo que rechazó que su condición pueda utilizarse para insultarlo o menospreciarlo.
Asimismo, señaló que las madres tampoco deben ser responsabilizadas o recibir expresiones de lástima por tener un hijo con alguna condición del neurodesarrollo.
Finalmente, llamó a otras familias que atraviesen por situaciones de discriminación a defender los derechos de sus hijos y denunciar cuando consideren que existe una agresión o amenaza.
“Yo lo hice por los niños y por muchas mamás que reciben todo tipo de comentarios y se quedan calladas por miedo a ser señaladas”, manifestó Emma, quien reiteró que su principal petición es que exista respeto hacia los menores y sus familias.

