La presidenta de la Comisión de Educación del Congreso de Coahuila, Magaly Hernández, llamó a abrir mesas de diálogo para establecer reglas claras sobre el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos digitales dentro de las escuelas, al advertir que el problema ya está generando consecuencias en la convivencia, el aprendizaje y la salud emocional de niñas, niños y adolescentes.
La legisladora aclaró que su propuesta no pretende prohibir la tecnología ni eliminarla de los procesos educativos, sino establecer límites que permitan aprovechar sus beneficios sin convertir los dispositivos móviles en herramientas de distracción, acoso o violencia entre estudiantes.
“No es vetar la tecnología, no es hacerla a un lado, es regular el uso de la tecnología dentro de los planteles educativos”, explicó Hernández, quien recordó que semanas atrás presentó un punto de acuerdo relacionado con esta problemática.
Uno de los aspectos que más preocupa, señaló, es la utilización de teléfonos celulares para tomar fotografías de compañeros sin consentimiento, convertirlas en stickers y posteriormente difundirlas mediante aplicaciones de mensajería o redes sociales

“Hoy en día cualquier alumno te toma una fotografía, hacen un sticker de ti y lo comparten. Eso afecta a los niños. Cuando un niño no tiene bien fundamentada su personalidad o su autoestima, sí le daña y puede llevarlo a cuadros de ansiedad e incluso de depresión”, advirtió.
Magaly Hernández consideró que Coahuila debe analizar el problema mediante mesas de trabajo en las que participen docentes, especialistas, madres y padres de familia, autoridades educativas y los propios integrantes de la comunidad escolar.
La diputada señaló que los maestros deben ocupar un lugar central en cualquier discusión, debido a que son quienes diariamente enfrentan en las aulas las consecuencias del uso excesivo o inadecuado de dispositivos.
“Tenemos que tener una mesa de diálogo con los protagonistas de esta historia, que son los maestros”, sostuvo

Hernández destacó que existen escuelas donde se han puesto en marcha esquemas piloto en los que los estudiantes entregan sus teléfonos celulares al comenzar las clases y los resultados, aseguró, han sido positivos.
“La verdad es que hemos tenido resultados favorables: no hay distracciones, los niños van a estudiar y a aprender, hay mayor convivencia y, al tener convivencia, también existe mayor tolerancia entre ellos”, manifestó.
La presidenta de la Comisión de Educación insistió en que el objetivo no debe ser declarar una guerra contra los celulares, sino definir en qué momentos y bajo qué condiciones pueden utilizarse dentro de los planteles.
Advirtió además que la dependencia excesiva de los dispositivos electrónicos está modificando las relaciones entre los estudiantes, disminuyendo la convivencia directa y creando nuevos escenarios para el acoso escolar

“Estaban acostumbrados a ser prácticamente codependientes de un aparato, que en este caso es el celular”, señaló.
La legisladora adelantó que una vez iniciado el periodo ordinario de sesiones buscará impulsar nuevamente el tema desde el Congreso de Coahuila y promover la participación de todos los sectores involucrados.
Finalmente, insistió en que los problemas de ansiedad, depresión, acoso digital y aislamiento entre menores obligan a actuar antes de que existan consecuencias mayores.
“Son problemas que sí existen, que son reales y que pueden orillar a nuestros niños a tomar malas decisiones”, concluyó
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