Malos olores, presencia constante de moscas y ladridos eran parte de las molestias que vecinos de la colonia Libertad en Castaños aseguran haber soportado durante meses alrededor del inmueble donde operaba la Fundación Frichem, lugar que permanece acordonado tras el operativo que derivó en el rescate de decenas de perros.
Habitantes del sector señalaron que, debido a la forma en que se encuentra cerrada la propiedad, desde las viviendas cercanas no era posible observar directamente las condiciones en las que permanecían los animales, por lo que únicamente percibían los olores y escuchaban los ladridos.
Margarita Castillo, quien acude semanalmente a la zona para cuidar a su padre, relató que en determinados momentos el olor se volvía particularmente intenso, sobre todo durante las horas de mayor calor.
Explicó que incluso mientras permanecían en el patio o se disponían a comer, el olor llegaba hasta la vivienda, situación que calificó como incómoda para quienes habitan en los alrededores.
ASEGURAN QUE NO VEÍAN EL INTERIOR DEL PREDIO
Aunque Castillo señaló que escuchaba ladridos y había pasado frente al inmueble, indicó que nunca pudo observar a detalle el interior ni conocer directamente el estado en el que se encontraban los perros.
Una situación similar fue referida por Anita Martínez, otra habitante del sector, quien aseguró que la principal problemática eran el olor y la gran cantidad de moscas que se concentraban en la zona.
Martínez dijo que en su domicilio vive su madre de 90 años, por lo que la presencia de olores y de insectos representaba una molestia constante para la familia.
La vecina aclaró que nunca escuchó sonidos que le hicieran pensar directamente en maltrato hacia los animales y que tampoco podía observarlos desde su vivienda, debido a que el inmueble se encuentra cerrado hacia el exterior.
INMUEBLE CONTINÚA ACORDONADO
Este jueves, la propiedad permanecía delimitada con cinta de seguridad mientras continúan las diligencias derivadas del operativo realizado un día antes.
Uno de los vecinos señaló además que el inmueble pertenece a una familiar suya y que este habría sido rentado a las personas que mantenían en funcionamiento el albergue.
La diligencia realizada el miércoles derivó en el hallazgo de decenas de perros en condiciones críticas, algunos con deterioro físico evidente, por lo que fueron retirados y distribuidos entre asociaciones protectoras y clínicas veterinarias. La Fiscalía General del Estado mantiene abiertas las investigaciones para determinar posibles responsabilidades.



