La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) lanzó una firme advertencia ante los riesgos que podrían representar para la libertad de expresión los nuevos Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias, al considerar que ninguna autoridad administrativa debe convertirse en árbitro de la verdad ni tener facultades que puedan derivar en censura o control sobre los contenidos de los medios de comunicación.
En un mensaje fechado el 13 de agosto de 2026 y firmado por monseñor Ramón Castro Castro, presidente de la CEM, y Héctor M. Pérez Villarreal, secretario general, los obispos mexicanos fijaron su postura frente a la consulta pública abierta por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, vigente del 27 de julio al 21 de agosto.
La Iglesia reconoció aspectos positivos del proyecto, como la prohibición expresa de la censura previa, la no discriminación por motivos religiosos, el pluralismo y la protección de grupos vulnerables. Sin embargo, puso especial énfasis en evitar que las autoridades tengan capacidad para determinar administrativamente qué información es verdadera o falsa.

“La libertad de expresión es pilar fundamental del orden democrático”, sostuvo el Episcopado, que advirtió que “ninguna autoridad administrativa puede erigirse en calificadora de la verdad”, particularmente cuando se trata de ideas, opiniones, convicciones y creencias.
La CEM señaló que permitir una calificación administrativa de contenidos considerados “falsos” o “descontextualizados”, acompañada de posibles sanciones, podría condicionar la libertad de expresión a criterios oficiales de veracidad.
“La verdad no se decreta, sino que se busca y se reconoce en el debate libre y plural”, subrayó.

Los obispos también expresaron preocupación por la independencia editorial. Advirtieron que el proyecto contempla facultades de la autoridad para revisar y validar los Códigos de Ética de los medios y revisar decisiones de los defensores de las audiencias, incluso con posibilidades de ordenar modificaciones a contenidos.
“La autorregulación ética es un bien que florece en libertad; sujeta de modo permanente a la validación oficial, deja de ser autorregulación”, señaló el documento.
La Iglesia mexicana llamó además a periodistas, comunicadores, universidades, instituciones educativas, organizaciones civiles, profesionistas, fieles y ciudadanos a participar activamente en la consulta antes del próximo 21 de agosto

El Episcopado dirigió un mensaje especial a los comunicadores mexicanos y recordó las palabras del Papa León XIV sobre la necesidad de custodiar “el bien precioso de la libertad de expresión y de prensa”.
“Quien informa con honradez sostiene la vida común de un país”, destacó la CEM.
Finalmente, los obispos insistieron en que defender la verdad no significa imponerla desde el poder. “La verdad no se impone: se busca, se propone y se reconoce libremente”, concluyeron, al demandar condiciones que garanticen simultáneamente la libertad de expresión, la libertad religiosa y los derechos de las audiencias
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