De estar al borde de la muerte a una nueva oportunidad: preparan actividades para apoyar a 53 perros rescatados

El rescate de 53 perros en situación de abandono y vulnerabilidad en la Región Centro abrió una nueva etapa para las asociaciones protectoras que participaron en su atención, pues ahora enfrentan el reto de alimentarlos, brindarles atención veterinaria, medicamentos, rehabilitación y finalmente encontrarles un hogar.

Ana Márquez, presidenta de Fundación MILMA A.C. y representante de las asociaciones civiles de la Región Centro-Desierto ante la Comisión Estatal de Protección Animal, señaló que sacar a los animales de una situación de riesgo fue apenas el primer paso, debido a que su recuperación implica una importante responsabilidad para quienes asumieron su cuidado.

Uno de estos casos es Zeus Julio César, un perro que fue encontrado tirado y en condiciones que hicieron pensar a sus rescatistas que no sobreviviría; sin embargo, después de recibir atención logró levantarse y actualmente muestra una notable recuperación.

“Lo hallamos tirado, pensamos que se iba a morir”, relató Márquez al mostrar la evolución que ha tenido el animal.

Ante los gastos que representa mantener y rehabilitar a los perros, Fundación MILMA y Fundación Siete Vidas preparan diferentes actividades para recaudar recursos, entre ellas el DOGRUN 2026, que se realizará en coordinación con el Municipio de Frontera, así como el MUSICAN FEST.

Márquez explicó que la próxima edición del DOGRUN tendrá una temática especial inspirada en la Fórmula 1, en la que pilotos y escuderías serán representados con un concepto relacionado con los perros, además de mantener como propósito central la recaudación de recursos para su atención.

A la causa también se han sumado comercios y artistas locales mediante actividades destinadas a obtener fondos para continuar con alimentación, medicamentos y cuidados veterinarios de los animales.

De los 53 perros rescatados, ocho fueron recibidos inicialmente por el Centro de Bienestar Animal de Monclova y actualmente cinco permanecen en sus instalaciones, de acuerdo con Márquez, quien reconoció el respaldo brindado por autoridades estatales y municipales.

La activista planteó además la necesidad de que Frontera cuente con su propio Centro de Bienestar Animal, no solamente como un espacio físico para recibir animales, sino como parte de una política pública que permita trabajar de manera coordinada entre autoridades, asociaciones y sociedad.

Márquez sostuvo que la experiencia con estos 53 casos demuestra que un rescate no concluye al retirar a un animal de una situación de abandono o maltrato, sino hasta lograr su recuperación y, eventualmente, encontrar una familia que le brinde una nueva oportunidad.

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