Los gobiernos de Brasil y Estados Unidos retomaron este lunes las conversaciones sobre los aranceles impuestos por Washington a productos brasileños, en un nuevo acercamiento que se produjo después de la llamada telefónica entre los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump.
En julio, Estados Unidos estableció dos rondas de tarifas sobre distintas mercancías provenientes de Brasil, bajo el argumento de que existían prácticas comerciales desleales y otras infracciones. El Gobierno brasileño ha rechazado dichas acusaciones.
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Como parte de la reanudación de las negociaciones, el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, y el titular de Comercio, Márcio Elias Rosa, participaron en una reunión virtual con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer.
Tras el encuentro, Rosa destacó que la comunicación entre Lula y Trump permitió que ambos países regresaran a la mesa de diálogo para buscar una salida a la disputa comercial.
La conversación entre los mandatarios tuvo lugar el 21 de agosto y se extendió por más de una hora. Según Brasilia, el intercambio se desarrolló en un ambiente “amistoso” y “cordial”.
Después de la llamada, Lula aseguró que manifestó a Trump su desacuerdo con los aranceles y afirmó que las medidas estadounidenses estaban basadas en argumentos que consideró falsos. También sostuvo que el presidente estadounidense reconoció sus planteamientos.
Durante la reunión de este lunes, los representantes brasileños reiteraron que consideran injustas y discriminatorias las medidas comerciales adoptadas unilateralmente por Washington.
Aunque las negociaciones fueron reactivadas, por ahora no existen acuerdos concretos. Ambos gobiernos acordaron continuar las conversaciones y programar una nueva reunión a nivel ministerial.
El conflicto comercial se desarrolla además en medio de la campaña electoral brasileña. Lula, de 80 años, busca la reelección en octubre, mientras que entre sus principales rivales se encuentra Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario de extrema derecha Jair Bolsonaro, cercano políticamente a Trump.
Lula ha señalado que las acciones de Estados Unidos podrían representar un intento de interferir en las elecciones presidenciales de Brasil.

