Ana María mantiene la búsqueda de Carlos Eduardo tras cuatro años de incertidumbre

FRONTERA, COAHUILA.– Han pasado cuatro años desde la desaparición de Carlos Eduardo Monroy Velázquez. Para su madre, Ana María Velázquez Sosa, el tiempo no ha frenado la búsqueda de Carlos Eduardo. Desde el Estado de México hasta la frontera norte, la familia mantiene la esperanza de localizar al joven. Él fue visto por última vez intentando cruzar a los Estados Unidos.

La madre buscadora se ha integrado a las jornadas de localización en vida que realizan diversos colectivos en el país. Carlos Eduardo desapareció a los 20 años. Hoy tendría 24, y su rastro se perdió en una brecha en Inglewood, Texas. Luego de que el guía o “coyote” informara que el joven quedó inconsciente y no pudo continuar el trayecto.

La incansable búsqueda de Carlos Eduardo en la frontera

“Desde ese momento pues no hemos tenido ningún avance, no le hemos encontrado ni en vida ni sabemos del paradero de él”, relató Ana María. La búsqueda de Carlos Eduardo ha llevado a su familia a enfrentar una realidad que ella describe como “estar viva y a la vez muerta”. Esto ocurre debido a la angustia constante de no tener respuestas.

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Búsqueda, miles de familias atraviesan situaciones similares en México. En este caso, la afectación emocional ha sido profunda. Además, ha requerido atención psicológica y psiquiátrica para los familiares, quienes se niegan a rendirse pese al desgaste físico y económico que implican los traslados.

Recorrido nacional por las personas desaparecidas

Durante estos cuatro años, la búsqueda de Carlos Eduardo ha cruzado fronteras estatales. Ana María ha recorrido Baja California, Sonora, Coahuila, Guerrero, Puebla y la Ciudad de México. En su paso por Coahuila, destacó la empatía de la ciudadanía y el apoyo de los colectivos locales. Estos colectivos facilitan las jornadas de rastreo en vida y en campo.

Para las familias buscadoras, cada jornada representa la posibilidad de obtener una pista o un testimonio clave. Ana María sabe que el proceso es largo, pero su determinación es firme. “Lo amo y lo sigo esperando, y que Dios lo bendiga”, expresó conmovida.

Finalmente, la madre reiteró que la búsqueda de Carlos Eduardo es también la búsqueda de muchos otros. Por ello, la lucha continuará de forma constante hasta encontrar respuestas sobre el paradero de su hijo y el de las miles de personas que faltan en los hogares mexicanos.

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