A poco más de tres meses de que comience la reducción gradual de la jornada laboral en México, una parte importante de los trabajadores todavía desconoce cómo se aplicará el cambio que arrancará en enero de 2027.
De acuerdo con una encuesta de la firma laboral OCC, 59% de los trabajadores consultados tiene poca o nula información sobre el proceso. De ese porcentaje, 47% sabe que la jornada laboral disminuirá, pero todavía desconoce cómo será la transición; 11% ha escuchado sobre el tema, aunque no conoce los detalles, y 1% aseguró no tener información al respecto.
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La reforma establece que la reducción será gradual. A partir de 2027, la jornada máxima semanal pasará de 48 a 46 horas, para posteriormente reducirse a 44 horas en 2028, 42 en 2029 y llegar a 40 horas semanales en 2030. La legislación también establece que la reducción no deberá implicar una disminución de salarios o prestaciones.
Pese a las dudas, alrededor de tres de cada cuatro trabajadores encuestados consideran estar preparados para los cambios que podría implicar la reforma.
El 47% afirmó sentirse “muy preparado” y conocer cómo podría impactar la modificación en su empleo, mientras que 28% se consideró “algo preparado”, aunque todavía tiene dudas. En contraste, 14% dijo estar poco preparado y 2% señaló no sentirse preparado debido a la falta de información. El 9% restante indicó que actualmente no tiene empleo.
¿Qué preocupa a los trabajadores?
La implementación también genera inquietudes entre los empleados. La mitad de los encuestados señaló que el cambio no le preocupa, mientras que el otro 50% expresó diferentes temores.
Entre las principales preocupaciones aparece la posibilidad de tener más tareas fuera de la jornada laboral, señalada por 12% de los participantes. Otro 12% teme enfrentar mayor presión para cumplir objetivos en menos tiempo.
Asimismo, 10% manifestó preocupación porque las condiciones de la jornada puedan variar dependiendo de la empresa o el puesto, mientras que otro 10% teme un incremento en la carga de trabajo.
Un 5% señaló incertidumbre ante posibles modificaciones en horarios, turnos o días de descanso, y 1% expresó preocupación por tener menos oportunidades para realizar horas extras.
La primera reducción comenzará el 1 de enero de 2027, como parte de un proceso gradual que deberá concluir en 2030 con una jornada máxima de 40 horas semanales.



