La Jornada Nacional de Búsqueda en Vida cerró sus actividades en la Región Centro con 30 posibles positivos y dos nuevos casos de personas ubicadas en centros penitenciarios sin que sus familiares tuvieran conocimiento de su paradero, informó Lucy López Castrita, representante del colectivo Bosque Clama Justicia y de la jornada nacional.
Explicó que los denominados “nuevos casos” corresponden a personas que fueron encontradas internas en un Cereso y cuyos familiares desconocían dónde se encontraban, por lo que al concluir las actividades se establecerá comunicación con ellos para informarles de su localización.
En tanto, aclaró que los 30 posibles positivos no representan personas ya localizadas, sino coincidencias obtenidas durante los recorridos, cuando alguna persona reconoce en las fotografías a uno de los desaparecidos y proporciona información sobre dónde o cuándo tuvo contacto con él.
Estos datos permiten abrir nuevas líneas de investigación que posteriormente deberán ser verificadas para confirmar o descartar cada una de las posibles coincidencias.
“Los posibles positivos es cuando alguien reconoce a alguien de las fotografías que traemos y nos dicen que los conocieron en tal fecha y empieza a salir una nueva línea de investigación”, explicó.
López Castrita señaló que incluso antes de que la jornada llegue a Piedras Negras ya cuentan con otro posible indicio relacionado con una persona que buscan, derivado de información obtenida por la relación existente entre centros penitenciarios.
En este caso, estimó que existe entre un 80 y 90 por ciento de probabilidad de que se trate de la persona buscada, aunque deberá corroborarse formalmente antes de considerarla localizada.
La representante indicó que la mayoría de las coincidencias obtenidas hasta el momento corresponden a hombres, aunque será hasta realizar el concentrado final de información cuando puedan establecer con precisión las características de los casos.
Durante esta semana, colectivos provenientes de distintos estados realizaron actividades de búsqueda en vida en centros penitenciarios y centros de rehabilitación, donde mostraron fotografías de personas desaparecidas con el propósito de obtener información que pudiera conducir a su localización.
Los datos recabados durante los recorridos serán ahora sometidos a seguimiento para determinar cuáles de los 30 posibles positivos pueden convertirse en localizaciones efectivas y generar nuevas pistas para las familias que continúan buscando a sus seres queridos.



