Autoridades acudieron a verificar la presunta privación de la libertad de dos mujeres en la colonia El Pueblo. Sin embargo, al llegar descubrieron que no existía ninguna situación de peligro. Ahora investigan el origen de las llamadas.
TE PUEDE INTERESAR:Cae presunto punto de narcomenudeo en la Pemex; tres detenidos tras cateo sorpresa en Frontera

Lo que inicialmente era reportado como un posible caso de privación de la libertad terminó convirtiéndose en una falsa alarma durante los primeros minutos del sábado. Posteriormente, autoridades confirmaron que dos mujeres señaladas como supuestas víctimas se encontraban en perfecto estado y sin riesgo alguno en la colonia El Pueblo.
Fue alrededor de las 00:34 horas cuando operadores del sistema de emergencias recibieron una llamada. En ella, una persona alertaba sobre dos mujeres que presuntamente estaban secuestradas en el cruce de las calles Manuel Acuña y Navarrete.
Debido a la naturaleza del reporte, corporaciones de seguridad acudieron al sector para verificar la información y descartar la posible comisión de un delito.
Al llegar al sitio señalado, los oficiales realizaron recorridos y entrevistas con habitantes del área para conocer más detalles sobre la denuncia. Sin embargo, conforme avanzaron las verificaciones, se determinó que la información proporcionada no correspondía con la realidad.
Las mujeres mencionadas en el reporte no se les localizó sin novedad alguna, conviviendo con vecinos y desarrollando actividades normales. Además, las personas consultadas en el sector aseguraron no haber observado movimientos sospechosos, altercados o situaciones que hicieran presumir la existencia de un hecho delictivo.
Durante la revisión de antecedentes, las autoridades detectaron que horas antes se había recibido un aviso similar. Por lo tanto, esta situación abrió la posibilidad de que se trate de llamadas falsas realizadas con el propósito de generar una respuesta innecesaria de los cuerpos de seguridad.
Ante ello, se informó que podrían iniciarse las investigaciones correspondientes para rastrear el origen de los reportes y determinar si existió dolo en las comunicaciones. De comprobarse que fueron denuncias falsas, los responsables podrían enfrentar sanciones administrativas.
Finalmente, el caso quedó sin personas afectadas, sin detenidos y sin evidencia de algún delito, aunque las indagatorias continuarán para esclarecer quién realizó los reportes.



