Haciendo alusión a su apodo “El Mago”, un sexagenario sí que estaba desapareciendo todas las cheves que le ponían en la barra de la cantina, pero esto le costó muy caro, ya que al salir sufrió una caída de su propia altura y quedó lastimado.
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Aunque batallaba para hablar don Margarito, un caballero de 69 años de edad, vecino de La Chinameca, explicó se cansó mucho al estar formado en la pensión.

Por ello cuando salió acudió a una céntrica cantina ubicada en la Venustiano Carranza y se echó un total de de 12 cervezas, bien frías.
Desafortunadamente, al salir le dio sueño y cuando se quiso recargar en una banqueta sufrió una caída, resultando con golpes principalmente en su rostro, debiendo ser atendido por paramédicos de Cruz Roja.

Cuando esto sucedía sus compañeros de parranda para evitar que lo llevaran a la cama de piedra los policías, decidieron hacer una coperacha y juntar 60 pesos para pagarle el taxi que lo llevara directo a su casa y poder descansar.

