En un hecho que generó indignación ciudadana, dos elementos de la Policía Municipal de Frontera fueron suspendidos y retirados de su cargo luego de comprobarse que incurrieron en un acto de corrupción al solicitar dinero a un ciudadano, en lugar de proceder conforme lo marca la ley.
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De acuerdo con la información oficial, los policías detuvieron a una persona por una falta administrativa que ameritaba infracción, sin embargo, en lugar de aplicar el reglamento de Tránsito y Seguridad, optaron por pedirle al afectado una transferencia bancaria a una cuenta personal con el fin de dejarlo en libertad sin sanción.
La alcaldesa de Frontera, Sara Irma Pérez Cantú, confirmó la situación y aseguró que en su administración no se tolerarán actos que manchen la imagen de la corporación ni que vulneren la confianza de la ciudadanía en las instituciones de seguridad.
“No vamos a permitir este tipo de conductas reprobables. La ciudadanía merece respeto y un trato justo. La policía está para proteger, no para abusar. Por eso hemos actuado con firmeza y retirado de su cargo a los elementos involucrados”, declaró la edil.
El caso fue turnado de inmediato a la Comisión de Honor y Justicia, instancia encargada de realizar la investigación interna y dar seguimiento al procedimiento administrativo. Tras analizar las pruebas y testimonios, la Comisión determinó la baja definitiva de los oficiales, considerándolos no aptos para continuar en el servicio público.
Pérez Cantú subrayó que este tipo de decisiones son necesarias para fortalecer la confianza en la corporación municipal, pues la ciudadanía debe tener la certeza de que los elementos actúan con honestidad, transparencia y apego a la ley.

Asimismo, la alcaldesa exhortó a la población a denunciar cualquier irregularidad cometida por funcionarios o agentes de seguridad, asegurando que se dará puntual seguimiento y sanción a quien intente abusar de su posición.
Con estas acciones, el Ayuntamiento de Frontera refrenda su compromiso por mantener un cuerpo policiaco confiable y cercano a la gente, al tiempo que envía un mensaje claro de cero tolerancia a la corrupción.

