Héctor Díaz Varela, docente y responsable del Centro de Atención Múltiple, explica que a pesar de que en Coahuila hay más de 220 mil personas con discapacidad, apenas 44 mil cuentan con un empleo, según datos del INEGI. Esto refleja una brecha enorme en inclusión, especialmente para quienes enfrentan una discapacidad intelectual, cuyas oportunidades en el mundo laboral son mínimas.
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“No estamos preparados aún como sociedad para incluir plenamente. Falta ese empujón real que nos permita crear proyectos productivos donde chicos y papás trabajen de la mano, donde se les valore y se les vea como lo que son: personas capaces”, señaló el maestro con voz firme y esperanzada.
En este sueño, padres, maestros y exalumnos se han unido para crear una cooperativa laboral, donde elaboren productos como chorizo, bolsas, trapeadores, y más. Hoy, ya trabajan con dos equipos: 12 jóvenes —seis alumnos actuales y seis exalumnos— que participan en un proyecto de temporada llamado “Navidad 2025”, en el cual fabrican arcones navideños de madera, pintados, lijados y ensamblados por ellos mismos, con amor y dedicación.
Cada jornada busca no solo enseñar oficios, sino también fortalecer competencias ciudadanas y darles una experiencia real de trabajo con utilidad económica. Pero el sueño va más allá de una temporada: buscan un espacio fijo, apoyo institucional y un instructor de tiempo completo que guíe a estos jóvenes y acompañe el proceso hasta que, poco a poco, las familias puedan continuar la labor de forma autónoma.
“Queremos que esto no se quede en un solo proyecto, sino que se convierta en una oportunidad estable de vida para ellos. Que puedan verse trabajando, siendo útiles, siendo felices. Solo necesitamos una oportunidad, un espacio, un sí”, concluyó el profesor.
En días recientes, los jóvenes entregaron al gobernador un primer arcón navideño como símbolo de todo lo que son capaces de construir cuando se les cree y se les apoya.
En el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se conmemora cada 3 de diciembre, este tipo de iniciativas cobran un valor especial, al visibilizar la importancia de construir una sociedad más incluyente, empática y accesible para todos.
Establecido por la ONU desde 1992, este día busca promover los derechos y el bienestar de las personas con discapacidad en todos los ámbitos del desarrollo social, económico, cultural y político.
Porque la verdadera inclusión no se trata de palabras, sino de puertas que se abren, herramientas que se comparten y sueños que se acompañan con respeto.

