Entre el 30 de diciembre y el 1 de enero, panaderías de Monclova elaboraron más de 3 mil piezas diarias de pan blanco, debido a la alta demanda de las familias que buscaron acompañar con este clásico las celebraciones de Año Nuevo.
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Juan Raymundo Ramos Rodríguez, panadero de la panadería El Roble, detalló que tan solo en su panadería se hornearon hasta 3 mil 600 piezas en un solo día, sumando además cientos de conchas y pan dulce para satisfacer a una clientela que no perdona el pancito caliente en estas fechas.
“Muchos ya lo encargan con días de anticipación, sobre todo para las tortas de pierna, el menudo del primero o para compartir con café bien calientito en la mañana. Es tradición”, explicó.
El pan blanco fue el más buscado, aunque las conchas y piezas dulces también tuvieron buena salida, en especial durante los amaneceres fríos. Juan Raymundo destacó que el horno de leña sigue siendo el toque especial que atrae a decenas de personas incluso desde Saltillo o Cuatro Ciénegas.
“Nos dicen que el sabor no se compara, y eso nos llena de orgullo. A veces no paramos, hay gente que hasta se queda viendo cómo sale el pan del horno, les da gusto y se llevan más”, comentó entre risas.
Aunque el 1 de enero es considerado día de descanso, algunas panaderías como la suya permanecieron activas para cumplir con pedidos especiales o atender a los rezagados que buscaban algo calientito para recibir el 2026.
En Monclova, el inicio de año huele a pan horneado, a café de olla, y sabe a ese primer bocado que reconforta el alma.

