Trabajadores disidentes y obreros de AHMSA cuestionaron severamente el reclamo de cuotas sindicales promovido por el Sindicato Minero dentro del proceso de quiebra de la siderúrgica. Juan Ervey Valenzuela de la Torre, representante de los trabajadores inconformes, señaló que esta demanda legal representa un nuevo golpe para quienes no perciben ingresos desde hace casi tres años.
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El recurso legal, impulsado por la dirigencia de Napoleón Gómez Urrutia, ha generado una profunda inquietud en la base laboral. Los afectados consideran incomprensible que, en medio de la crisis más aguda en la historia de Monclova, se prioricen intereses recaudatorios sobre el bienestar de las familias.
Obreros de AHMSA denuncian falta de transparencia en cuotas
Valenzuela de la Torre cuestionó la naturaleza del reclamo, señalando que los obreros de AHMSA dejaron de percibir salarios hace años y, por ende, no existen descuentos vigentes. El trabajador disidente calificó la acción como un posible acto de revancha entre grupos sindicales que solo entorpece el proceso de recuperación.
“Quisiéramos saber qué cuota están reclamando y por qué hasta ahora, cuando estamos viviendo la peor situación en la historia de Altos Hornos”, expresó el trabajador. Según el marco legal del Poder Judicial de la Federación, los procesos de concurso mercantil deben priorizar el pago a trabajadores, pero los disidentes temen que estos recursos se desvíen al sindicato.
Impacto de la quiebra en la base trabajadora
La situación económica es crítica, ya que los obreros de AHMSA suman tres años sin actividad productiva. Durante este periodo, la ausencia de descuentos sindicales fue la norma, por lo que insistir en cobros retroactivos dentro del proceso de quiebra agravaría la vulnerabilidad de miles de familias en la región.
Finalmente, los trabajadores hicieron un llamado a que la prioridad del síndico y las autoridades sea resolver el futuro laboral y el pago de salarios caídos. Los obreros de AHMSA esperan que el proceso de subasta de activos sirva para liquidar deudas con el personal y no para alimentar disputas entre dirigencias sindicales que poco han aportado a la solución del conflicto.

