En el marco de la celebración de San Juan Bautista, el obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González García, se refirió al caso del bebé abandonado en un contenedor de basura en Castaños y aseguró que su supervivencia es un signo de esperanza y de la providencia divina.
“La mano de Dios está con este niño”; expresó.
El jerarca católico recordó que el 24 de junio la Iglesia celebra el nacimiento de San Juan Bautista, considerado el precursor de Jesús y de quien, según el Evangelio, se preguntaba: “¿Qué será este niño? Porque la mano de Dios está con él”.
Al hacer referencia al recién nacido localizado con vida en la colonia Independencia Sur, señaló que esa misma pregunta puede plantearse sobre el menor.
“¿Qué será este niño? La mano de Dios está con este niño. Hay que cuidarlo, hay que sacarlo adelante”, expresó.
El obispo consideró que el hecho de que el pequeño haya sobrevivido a las circunstancias en las que fue encontrado habla de esperanza y confianza en Dios, además de la capacidad de las personas de actuar con caridad y misericordia.
“Pudo haber muerto allí, se lo pudo haber comido un perro, un tejón o un tlacuache, y no fue así. Alguien escuchó ese pequeño gemido y le auxiliaron. Vean la providencia de Dios”, manifestó.
Asimismo, señaló que el verdadero milagro no radica únicamente en el acontecimiento extraordinario, sino en que la vida prevaleció sobre la muerte y en la respuesta solidaria de quienes intervinieron para salvar al recién nacido.
“El milagro está en que la vida es más fuerte que la muerte. El milagro está en que la caridad es más fuerte que el egoísmo”, afirmó.
Finalmente, hizo un llamado para que el menor no solo reciba un nombre y atención médica, sino también la oportunidad de crecer en un entorno de amor y protección, expresando su deseo de que sus padres biológicos recapaciten y asuman con responsabilidad la vida que trajeron al mundo.
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