


















NUEVA ROSITA, COAH.- Entre recuerdos del campo, identidad rural y el orgullo de sus habitantes, el ejido Nueva Rosita celebró su 88 aniversario con una cabalgata encabezada por Ulises Cárdenas Herrera, encargado del despacho de la Presidencia Municipal de San Juan de Sabinas.
La celebración reunió a cabalgantes, familias, autoridades municipales y organizadores, en una jornada dedicada a preservar las tradiciones de esta comunidad, conocida anteriormente como Santa Isabel, y reconocer a quienes han contribuido a mantener viva su historia.
Durante el arranque, Cárdenas Herrera compartió el vínculo personal que mantiene con el ejido, al recordar que desde su infancia acompañaba a su padre, quien fue ejidatario de esta comunidad, en visitas que dejaron recuerdos ligados al río, la pesca y la convivencia con las familias de la región.
El funcionario destacó que estas experiencias forman parte de su historia personal y del cariño que conserva por una comunidad cuyas raíces permanecen estrechamente relacionadas con la vida del campo.
Asimismo, reiteró que el Gobierno Municipal mantendrá su respaldo a las actividades que promuevan la convivencia y fortalezcan las costumbres de las comunidades rurales de San Juan de Sabinas, al considerar importante conservar estos espacios de encuentro entre generaciones.
Como parte de la ceremonia, se rindió un homenaje póstumo a Lázaro Ávila Aldaco, en reconocimiento a su trayectoria y contribución a esta tradición. La distinción fue promovida por el Gobierno Municipal en coordinación con el comité organizador.
La celebración también contempló la rifa de una montura donada por Manuel Jiménez Flores, padre del gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, como parte de las actividades destinadas a los participantes de la cabalgata.
Los festejos por el 88 aniversario continuaron con actividades programadas para las familias y los asistentes, entre ellas un rodeo y un baile popular, con los que se busca prolongar la convivencia y el ambiente festivo de esta fecha.
Más allá del recorrido a caballo, el aniversario del ejido Nueva Rosita representa una oportunidad para reconocer la historia de sus habitantes, honrar a quienes han dejado huella en la comunidad y preservar las tradiciones que forman parte de la identidad rural de San Juan de Sabinas.



