La orientación sexual es un tema que ha marcado la historia del mundo en la mayoría de los países, en algunos una forma de ser libre y en otros un pecado que se paga duramente. En México, en la época del porfiriato la homosexualidad era un crimen que se pagaba con cárcel y que era duramente juzgado por la sociedad.
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Con grandes vestidos de seda, pelucas deslumbrantes con peinados de la época y un toque de maquillaje, es como lo hombres a principios del siglo XX se vestían para reunirse en tertulinas, y pasar un buen rato sin ser señalados por sus preferencias sexuales.
Sin embargo, aquello que parecía ser un secreto muy bien gradado llegó a ser descubierto. El 18 de noviembre de 1901, en la colonia Tabacalera, en la entonces capital mexicana, decenas de gendarmes se dieron cita en un domicilio al fin de cumplir su cometido, detener a un grupo de hombres que ilegalmente estaban en una reunión gay.
Según registro de ese entonces, solo fueron arrestados 41, pero el número y hecho fue sepultado con el paso del tiempo y se perdió en la historia del país.
Don Porfiria Díaz, presidente y dictador de México se encargó que el hecho jamás fuera contado, ¿la razón?, entre los hombres que fueron arrestados se encontraba su yerno, José Ignacio Mariano Santiago Joaquín Francisco de la Torre y Mier, esposo de su hija Amada. La deshonra a la familia de su presidencia iba ser impedida a toda costa.
El hecho quedó en la posteridad de las raíces de México, pero no para la comunidad LGBT+.
En lo pocos texto en lo que se plasmaron los hechos, se le conoció como “El Baile de los 41”, donde se reflejan las acciones de Porfirio Díaz ejecutadas desde su cargo y el escándalo que más de 40 hombres provocaron entre la sociedad mexicana.
David Pablos, director de cine lleva a la pantalla de lo cines el hecho histórico bajo el mismo nombre “El baile de los 41”, a más de 100 años de los ocurrido.
Elenco principal es integrado por Alonso Herrera, Emiliano Zurita, Mabel Cadena y Fernando Becerril, quienes interpretarán a Ignacio de la Torre y Mier, Evaristo Rivas, Amanda Díaz y el presidente Porfirio Díaz.
Pablos se ha encargado de cambiar la perspectiva con la que se vendió el hecho en la época del porfiriato, pues fue ridiculizado entre la sociedad y la presa.
Desde un lado mucho más profundo, el director no solo busca plasmar “El baile de los 41” como un pasaje histórico, sino, que reabre el debate de cómo la orientación sexual, que más que una decisión es un sentir que no cambia el valor de la persona, solo por no seguir “las leyes de la naturaleza”, se ha visibilizado entre la sociedad.

Cabe mencionar que “El baile de los 41”, fue la catapultó la forma en la que fue vista la homosexualidad durante decenas de años. José Guadalupe Posadas plasmó a través de su caricatura como un hecho de burla, a quien llamó “los maricones”, después de que los involucrados en la redada fueran encarcelados en Lecumberri en el pasillo “J”.
El Baile de los 41, la nueva película de David Pablos, estará disponible en las salas de Cinépolis.

