se casó con Joaquín Guzmán en julio de 2007

Se casó con Joaquín Guzmán en julio de 2007 Foto especial.

Cuando Joaquín “El Chapo” Guzmán entraba al tribunal de Nueva York en el que le juzgaron y en el que acabó siendo condenado a cadena perpetua en 2019, su mirada casi siempre se dirigía hacia la zona del público.

Guzmán parecía no perder ninguna oportunidad para saludar a Emma Coronel Aispuro, su esposa, que este lunes fue detenida en Estados Unidos acusada de narcotráfico.

Coronel, de 31 años, fue arrestada en el estado de Virginia y está acusada también de haber ayudado a su marido, el que fuera líder del cartel de Sinaloa, a fugarse de una cárcel mexicana de máxima seguridad en 2015.

“El Chapo” fue arrestado de nuevo en 2016 y extraditado a Estados Unidos, donde en 2019 fue condenado a cadena perpetua.

“A mi esposa hasta el día de hoy no se le ha permitido que me visite. No se me ha permitido abrazar a mis hijas. Ha sido una tortura las 24 horas emocional, psicológica y mental. Es lo más inhumano que he pasado en mi vida”, protestó “El Chapo” en la audiencia de 2019 donde se conoció su condena.

Coronel estuvo presente en la mayor parte del juicio, pasando numerosas jornadas “desde el comienzo hasta el final del día”

“Cuando El Chapo entraba, lo primero que solía hacer era saludarla a la distancia, a veces con su mano y otras con un gesto. Y ella le ha retribuido el saludo algunas veces.

Coronel conoció a Guzmán cuando apenas tenía 17 años.

Se conocieron a los 17 años, Coronel estaba en una celebración en las inmediaciones de La Angostura cuando vio por primera vez a Joaquín Guzmán.

Yo digo que lo que me conquistó de él fue su plática, su forma de tratarme… No me llevó grandes regalos ni grandes cosas, sino que él se gana a las personas por su forma de ser”

Se casaron por la iglesia el día en que Coronel llegó a la mayoría de edad, en su 18º cumpleaños, el 2 de julio de 2007. Hicieron una fiesta solo con la familia cercana.

Su matrimonio con uno de los más poderosos jefes del narcotráfico en México la llevó a Culiacán, Sinaloa, uno de los bastiones del cartel que dirigió su esposo durante dos décadas, según determinó la Justicia estadounidense.

Estudió Periodismo en la Universidad Autónoma de Sinaloa, una época que Coronel definió como “bastante normal”.

En 2011 tuvo a las mellizas María Joaquina y Emaly Guadalupe, pero confesó que solo veía a su esposo cuando “todo estaba medio normal” en las actividades que realizaba.