Los habitantes de Escobedo, Coahuila, continúan demandando una solución al fuerte “olor a podrido” que emite a diario la empresa STC Confinamiento, propiedad de Pablo González González, exalcalde de Monclova, dedicada al tratamiento de residuos y cebada.
El mal olor se ha convertido en un problema constante para la comunidad, afectando la calidad de vida de las familias, quienes ven cómo este desagradable hedor penetra incluso hasta el interior de sus hogares.
A pesar de la preocupación generalizada, muchos vecinos temen hablar del tema públicamente. Afirman que han sido advertidos de posibles represalias, como denuncias o incluso la pérdida de sus trabajos, lo que ha generado un ambiente de silencio en torno a la problemática.
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No obstante, la molestia sigue latente y la demanda de una solución por parte de las autoridades es cada vez más fuerte.
Uno de los residentes comentó que el mal olor se intensifica después de las 3:00 de la tarde, haciendo que la vida diaria se vuelva insoportable, especialmente para quienes viven más cerca de la planta.
“Es insoportable, sobre todo en las tardes. El olor se siente dentro de las casas y no hay forma de evitarlo”, mencionó uno de los vecinos que prefirió mantenerse en el anonimato.
Otro de los vecinos que también prefirieron omitir sus generales, han compartido su experiencia, describiendo cómo este problema afecta su rutina diaria. “Ya no sabe uno dónde estar, si adentro o afuera. Ahorita huele súper feo; no te puedes salir en las tardes a sentarte afuera porque el olor no se soporta”, relató una habitante afectada.

Mientras que otra de las habitantes mencionó “Cuando uno acaba de cenar es peor, se revuelve el estómago y la misma sensación de vomitar, hasta la cabeza te duele”.
A pesar de las quejas reiteradas, hasta ahora no se ha presentado una solución efectiva por parte de la empresa o las autoridades.
Aunque reconocen que los residuos no son tóxicos, los habitantes temen que la situación siga empeorando, ya que, además del mal olor, algunos señalan que han experimentado problemas como dolores de cabeza y náuseas.
Los vecinos insisten en que es necesario que las autoridades ambientales intervengan de manera más activa para controlar los olores y garantizar un ambiente saludable para todos los residentes de Escobedo.
“No podemos seguir viviendo así. Necesitamos una solución definitiva”, señalaron, exigiendo que se tomen medidas urgentes para mitigar el problema que tanto afecta su bienestar.

