Joven con atrofia óptica no se rinde y sueña con estudiar Psicología y Comunicación

Gabriel Sandoval Mantilla, un joven de 14 años, fue diagnosticado hace dos años con un problema en su nervio óptico que ha ido disminuyendo su capacidad visual.
A pesar de los retos, su espíritu se mantiene firme y tiene claro su objetivo: estudiar Psicología y Comunicación.
Actualmente cursa sus estudios en la Escuela Secundaria 35, donde ha contado con el respaldo de sus maestros y compañeros. Aunque al principio le costó adaptarse, poco a poco logró sentirse cómodo.
“Al principio sí fue como que no me sentía a gusto, me sentía raro, pero luego ya me sentí normal y ya vine (a la secundaria)”, comentó Gabriel.

Su madre, Mayra Mantilla, explicó que desde su nacimiento Gabriel no tuvo visión en su ojo izquierdo debido a la falta de función en su nervio óptico.
Fue gracias a la observación de una maestra que comenzaron a realizar estudios, descubriendo la condición del joven.
Aunque inicialmente les aseguraron que la enfermedad no sería progresiva, con el tiempo su visión ha seguido disminuyendo.
“Si fue difícil porque nosotros no teníamos problemas de visión y no sabíamos qué hacer. Desde que nació, su nervio óptico izquierdo nunca funcionó, pero no nos dimos cuenta hasta que una maestra nos orientó a revisarlo con un especialista. En la escuela ha recibido mucho apoyo de sus maestros y compañeros, y a pesar de su condición, sigue siendo un joven positivo”, expresó su madre.
El diagnóstico de Gabriel es atrofia óptica, y actualmente sigue en estudios, ya que su cuerpo no genera vitamina A de manera adecuada, lo que también ha afectado su salud visual. Lamentablemente, hasta ahora no existe una operación o tratamiento médico que pueda restaurar la función de su nervio óptico.
Para ayudarlo en su educación y facilitar su desarrollo académico, la Escuela Secundaria 35, en colaboración con una institución, le donó una tablet equipada con programas de inteligencia artificial, los cuales le permitirán desenvolverse con mayor facilidad en sus estudios y actividades diarias.
A pesar de estas dificultades, Gabriel no se rinde y continúa con sus estudios, con el apoyo incondicional de sus padres, abuelos, maestros y amigos. Su determinación y entusiasmo demuestran que su condición no es un impedimento para alcanzar sus sueños.

NOTAS RELACIONADAS

LO MÁS RECIENTE