Hombre apuñala a su ex y se suicida en Monclova

Una tragedia estremeció a los vecinos de la Zona Centro cuando una mujer perdió la vida tras ser atacada a navajazos por su ex, afuera del Banco del Bienestar.


El agresor, tras la brutal agresión, se suicidó clavándose la misma navaja en el cuello, ante la presencia de varios adultos mayores.

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Leticia Aguilar Piña, de 58 años y vecina del Pueblo, había salido con su madre en silla de ruedas para cobrar la pensión.

Ambas esperaban en la fila del banco, ubicado sobre la calle De la Fuente, cuando ocurrió el terrible ataque a plena luz del día.


Cirilo de la Cruz Rangel, de 65 años y residente de Castaños, llegó poco antes de las 7:30 horas, dirigiéndose directamente hacia Leticia.

Testigos relataron que él comenzó a susurrarle al oído y luego la sujetó con una navaja, inmovilizándola mientras ella mostraba mucho miedo.


Acto seguido, Cirilo perdió el control y le clavó la navaja tres veces en la espalda sin que nadie pudiera detenerlo, aunque algunos lo intentaron.


Ella intentó huir, pero cayó y nuevamente herida en el pecho, el hombro y hasta en el rostro.


Albino Portillo Luna se armó de valor para intervenir para salvar a Leticia, pero también lo atacaron y sufrió una herida leve en la espalda; el tipo lanzaba navajazos a todos lados.


Varios ciudadanos en su mayoría adulto mayor presenciaron con horror la escena, sin poder hacer más que observar la violencia desatada.

Después del ataque, Cirilo se clavó la navaja en el cuello y murió desangrado junto a la banqueta frente al Banco del Bienestar.


Paramédicos de Cruz Roja acudieron rápidamente, trasladando a pero Leticia a la clínica 7 del Seguro Social, ahí entró en shock y murió minutos después de la agresión.


Las autoridades acordonaron la zona entre las calles Ramos Arizpe hasta Guerrero, impidiendo el paso a vecinos y comerciantes.


Ya hasta cerca de las nueve de la mañana se reabrió la vialidad, tras el levantamiento del cuerpo de Cirilo.

Luego las puertas del Bienestar se abrieron para atender a los usuarios que presenciaron la tragedia; a metros de la puerta quedó un enorme charco de sangre.

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