Durante las vacaciones, el Hospital Amparo Pape de Benavides tiende a registrar un aumento en personas atendidas por golpes derivados de riñas sociales, en su mayoría relacionadas con el consumo excesivo de alcohol, informó el director del nosocomio, Ángel García Rodríguez.
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El médico señaló que el consumo de alcohol es prácticamente igual en hombres y mujeres, incluso desde edades tempranas. “Ya es común ver casos en ambos géneros, en jóvenes que han adoptado estos hábitos sin una supervisión adecuada por parte del entorno familiar”, destacó.
Indicó que muchas de las agresiones ocurren en contextos de convivencia, donde bajo los efectos del alcohol, las discusiones se transforman en conflictos físicos. “Han llegado personas golpeadas, tanto hombres como mujeres, por conflictos surgidos entre los mismos grupos con los que estaban conviviendo”, detalló.
Aunque ninguno de los casos ha requerido hospitalización prolongada ni cirugía, varios han necesitado valoración médica, estudios de imagen y observación temporal. En algunos casos, los síntomas aparecen horas o días después, cuando pasa el efecto del alcohol y la persona nota dolor o dificultad para caminar.
“Por fortuna, no se han registrado situaciones de alto impacto, pero es importante atender esta conducta, porque muchas veces las consecuencias se manifiestan después”, finalizó García Rodríguez.

