Con el objetivo de reforzar la seguridad en las carreteras de la entidad, el Gobierno de Coahuila estudia la creación de una nueva división de la Policía Estatal enfocada exclusivamente en la vigilancia de tramos carreteros, una medida que podría ponerse en marcha a principios de 2026.
El fiscal general del Estado, Federico Fernández Montañez, informó que esta propuesta fue presentada al gobernador Manolo Jiménez Salinas como parte de una estrategia integral para blindar los caminos de la entidad y reducir los riesgos de asaltos, robos y delitos vinculados al transporte terrestre.

La iniciativa contempla una coordinación directa con la Guardia Nacional, particularmente con su División de Caminos, para garantizar mayor cobertura en puntos estratégicos, aumentar la presencia policial y recuperar la confianza de transportistas y viajeros.
Fernández Montañez explicó que este cuerpo policial retomaría el modelo de la extinta Policía Estatal de Caminos, que operó durante décadas en Coahuila pero bajo un esquema más moderno, equipado con nueva tecnología para patrullar y dar respuesta inmediata ante emergencias.
Además, destacó que se utilizará el parque vehicular actual, sin necesidad de un presupuesto adicional para su arranque, aunque sí se contempla un proceso de adquisición de uniformes y adiestramiento especializado para el nuevo cuerpo.
“Creemos que con esta división se podrán atender con mayor eficacia las carreteras estatales, donde recientemente se han detectado robos y asaltos”, señaló el fiscal, subrayando que la medida también busca replicar los buenos resultados obtenidos en otros estados del país con cuerpos especializados de vigilancia en carretera.
De aprobarse, la Policía Estatal de Carreteras sería un refuerzo estratégico contra la delincuencia en zonas rurales y urbanas, y su despliegue quedaría listo a inicios del próximo año.

