El espectáculo natural que ofrece la Sierra de Arteaga durante el otoño ha comenzado a atraer a cientos de visitantes locales y foráneos, quienes abarrotan el cerro La Marta para disfrutar del paisaje cubierto de tonos amarillos, naranjas y rojizos. Este fenómeno, que cada año marca el inicio de la temporada más fotogénica de la región, se ha convertido en un importante impulso para el turismo de naturaleza y la economía local.
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Entre senderos cubiertos de hojas secas y el aire fresco de montaña, los turistas aprovechan para caminar, tomar fotografías y disfrutar del ambiente otoñal que distingue a Arteaga, conocido como “la Suiza de Coahuila”. De acuerdo con los prestadores de servicios de la zona, las cabañas y restaurantes han registrado un incremento considerable en sus visitas durante los últimos fines de semana, lo que beneficia directamente a las comunidades serranas.

El cambio de coloración en los árboles de álamo y encino, que comienza a mediados de octubre, es uno de los atractivos más esperados del año. Visitantes provenientes de Saltillo, Monterrey y otras ciudades cercanas llegan para vivir esta experiencia que combina naturaleza, tranquilidad y un clima ideal para el ecoturismo.
Autoridades locales destacaron que el turismo responsable es clave para preservar la belleza del entorno, por lo que recomiendan a los asistentes respetar los senderos, evitar dejar basura y cuidar la flora y fauna del lugar. Asimismo, se exhorta a planear las visitas con anticipación debido al incremento en la afluencia vehicular.
El turismo de naturaleza no solo fortalece el vínculo de las personas con el medio ambiente, sino que representa una oportunidad de desarrollo para las familias de la Sierra de Arteaga, quienes año con año reciben a los visitantes con hospitalidad y orgullo por sus paisajes. Con la llegada del otoño, Arteaga vuelve a ser el escenario perfecto para quienes buscan un respiro entre montañas y un encuentro directo con la naturaleza.

