Infirmó la suspensión temporal de sus operaciones tras los bloqueos carreteros iniciados en el estado de Guanajuato, que han impedido la llegada oportuna de materiales y componentes esenciales para la producción.
De acuerdo con el comunicado emitido por la empresa, los cierres y obstrucciones en al menos 14 de los 26 tramos principales del estado de Guanajuato han afectado la logística de exportación e importación de piezas vitales, lo que obligó a la paralización del complejo en Coahuila.

La detención de actividades está programada para iniciar el jueves 30 de octubre y se prevé la reanudación de la producción el martes 4 de noviembre, sujetándose a la evolución de la situación logística y de seguridad en las rutas afectadas. En el complejo de Ramos Arizpe laboran aproximadamente cuatro mil personas, y se fabrican modelos de la marca Chevrolet.
GM indicó que mantiene comunicación permanente con autoridades federales, estatales y sindicatos, y que la prioridad es salvaguardar la seguridad y bienestar de sus trabajadores, así como minimizar el impacto operativo ante la contingencia.
La paralización de esta planta se suma a los efectos en otras, como la de Silao en Guanajuato y San Luis Potosí, donde también se han visto afectados los turnos ante los bloqueos.

