A 20 años de la herida abierta en Mina 8 de Pasta de Conchos, la voz de Tomasita Martínez encontró la paz

Publicidad NRT

“No era un número, era mi esposo… era Reyes”

SAN JUAN DE SABINAS, COAH.– Durante 19 años, Tomasita Martínez Almaguer vivió con una ausencia que no tenía tumba ni despedida final. La explosión en la Mina 8 de Pasta de Conchos le arrebató a su esposo, Reyes Cuevas, junto con otros 64 mineros, dejando una herida abierta que marcó generaciones.

Pero en abril de 2025, después de casi dos décadas de espera, el cuerpo de Reyes fue finalmente rescatado. Ese día, asegura Tomasita, comenzó a sanar una parte del dolor que la acompañó durante años.

TE PUEDE INTERESAR:Mayito López ya no es vigente, ya no es relevante, ademas es un mentiroso asegura Attolini

“Yo necesitaba traerlo a casa. Necesitaba saber dónde llorarle, dónde rezarle. Hasta que lo tuve conmigo pude encontrar la paz que busqué durante 19 años”, expresa con voz firme, aunque aún cargada de emoción.

para Tomasita Martínez Almaguer, abril de 2025 marcó el fin de una larga espera y el inicio de un duelo finalmente completo.

La entrega de los restos de su esposo no borró el sufrimiento acumulado, pero sí le dio algo que parecía inalcanzable: certeza.

“Fueron años de incertidumbre, de no saber, de sentir que el tiempo no avanzaba. Ahora sé que descansa donde debe estar”, dice.

Tomasita recuerda que Reyes no era solo una cifra dentro de la tragedia; era el sostén del hogar, el compañero de vida, el padre presente. “No era un número en una lista, Era mi esposo, era nuestra vida”, subraya.

Durante casi dos décadas, ella, junto a otras viudas, mantuvo viva la exigencia de rescate, verdad y justicia. La recuperación de los restos en abril de 2025 representó no solo un avance en los trabajos pendientes, sino también un acto de dignidad para las familias que nunca dejaron de esperar.

A 20 años de la tragedia, Tomasita asegura que su lucha no fue en vano. Hoy puede hablar de paz, una palabra que durante mucho tiempo le fue ajena.

“La herida siempre va a estar, pero ahora puedo decir que cumplí con él. Ya está en casa”, concluye.

“No era un número, era mi esposo… era Reyes”

En Pasta de Conchos, el carbón dejó cicatrices profundas. Sin embargo, para Tomasita Martínez Almaguer, abril de 2025 marcó el fin de una larga espera y el inicio de un duelo finalmente completo.

NOTAS RELACIONADAS

LO MÁS RECIENTE