Saltillo.- La empresa paramunicipal Aguas de Saltillo incorporó a Rex, un perro entrenado para localizar fugas ocultas en la red de agua potable, con el objetivo de incrementar la eficiencia en la detección de pérdidas y reforzar las acciones de conservación del recurso hídrico en la ciudad.
La presentación oficial se realizó este viernes, donde directivos del organismo destacaron que el nuevo integrante trabajará junto a Manchas, el primer can especializado que opera en Saltillo y que ha demostrado resultados significativos en la recuperación de agua que se perdía sin generar señales visibles en calles o banquetas.
Durante año y medio de operaciones, Manchas ha permitido identificar más de 1,750 fugas ocultas, una cifra que ha representado una importante recuperación de caudal para la ciudad.
“Las fugas detectadas por Manchas equivalen a la producción de un pozo con capacidad cercana a los 60 litros por segundo”, explicó el gerente general de Aguas de Saltillo, Iván José Vicente García.
De acuerdo con la información presentada, el volumen de agua recuperado gracias a estas labores es suficiente para abastecer a más de nueve mil viviendas, evitando además costos elevados derivados de nuevas obras de extracción.
Rex es un Labrador Español que recibió entrenamiento especializado en Chile para detectar la presencia de cloro residual contenido en el agua potable. Gracias a su capacidad olfativa, puede ubicar fugas que se encuentran enterradas y que resultan prácticamente imposibles de localizar mediante inspección visual.
Aunque apenas cuenta con dos meses trabajando en Saltillo, el ejemplar ya suma alrededor de 150 fugas encontradas, consolidándose como una herramienta efectiva para las labores de mantenimiento preventivo.
“La incorporación de Rex permitirá ampliar la cobertura de búsqueda y acelerar la detección de fugas en distintos sectores de la ciudad”, destacó el funcionario.
Especialistas de Agsal señalaron que estos perros cuentan con más de 300 millones de receptores olfativos, una característica que les permite rastrear pequeñas concentraciones de cloro a profundidades de hasta dos metros, alcanzando niveles de precisión superiores al 96 por ciento.
Otro de los aspectos destacados del programa es su rentabilidad. Mientras la formación e incorporación de un binomio canino representa una inversión cercana a 500 mil pesos, la perforación y equipamiento de un nuevo pozo puede requerir entre 20 y 30 millones de pesos, sin considerar gastos de operación y mantenimiento.
“La diferencia en costos demuestra que la detección temprana de fugas es una de las estrategias más eficientes para preservar el agua disponible”, señaló Iván José Vicente García.
Con la llegada de Rex y su manejador Willy, Aguas de Saltillo busca ampliar las inspecciones en la red hidráulica, reducir pérdidas y fortalecer una estrategia que ha colocado al municipio como referente nacional en el uso de perros entrenados para la localización de fugas de agua potable.
NRT MÉXICO con Total 360°.

