Ante las altas temperaturas que han alcanzado hasta los 43 grados centígrados en la Región Centro de Coahuila, el magisterio planteó la necesidad de analizar modificaciones en los horarios escolares y otras medidas preventivas para proteger la salud de alumnos y trabajadores de la educación.
El secretario general de la Sección 5 del SNTE en la Región Centro, Arturo Almaguer, señaló que desde el sindicato se ha insistido en la importancia de evitar actividades a la intemperie y permitir ajustes de horario en las escuelas cuando las condiciones climáticas así lo ameriten.
Indicó que, aunque el principal objetivo es salvaguardar el bienestar de los estudiantes, los trabajadores de la educación también han resentido los efectos de las altas temperaturas.
“Ya las temperaturas de 43 grados son un peligro tanto para los niños como para los trabajadores”, expresó.
El dirigente sindical señaló que, de cara al próximo ciclo escolar, será necesario que autoridades educativas y sindicato realicen un análisis profundo sobre las condiciones particulares de la Región Centro, donde las temperaturas suelen ser más extremas que en otras zonas del estado.
Asimismo, explicó que muchas escuelas enfrentan problemas de infraestructura, ya que el sistema eléctrico y los transformadores no soportan la demanda de energía que generan los aparatos de aire acondicionado durante las olas de calor.
Almaguer reconoció que algunos docentes han presentado malestares relacionados con las altas temperaturas. Aunque solo entre cinco y seis maestros han requerido atención, afirmó que son muchos más quienes han resentido las condiciones climáticas y han continuado trabajando pese al riesgo.
Finalmente, insistió en la necesidad de revisar posibles medidas para los meses de junio y julio, entre ellas horarios reducidos u otras adecuaciones que permitan disminuir la exposición de estudiantes y personal educativo a las altas temperaturas.

