A dos años del cierre de Altos Hornos de México (AHMSA), el sector restaurantero de Monclova continúa enfrentando los efectos de la crisis económica, reflejados en una menor afluencia de clientes y una disminución en el consumo promedio por comensal.
El propietario del restaurante Tierra Santa, José Eduardo Arellano, señaló que el impacto del cierre de AHMSA no fue inmediato, sino gradual, aunque con el paso del tiempo se ha visto reflejado en la actividad del sector.
Explicó que actualmente los restaurantes reciben menos clientes y quienes acuden consumen menos que hace algunos años.
“Ha bajado el cheque promedio por persona; la gente sigue viniendo, pero pide menos. Calculamos que el consumo disminuyó entre un 20 y un 25 por ciento”, comentó.
Arellano indicó que los establecimientos han buscado mantener sus precios pese al incremento en algunos insumos, aunque reconoció que esto ha representado un esfuerzo para el sector.
Precisó que la estabilidad del dólar ha ayudado a contener el costo de algunas proteínas importadas, mientras que productos como verduras presentan constantes variaciones de precio.
El empresario consideró que la llegada de nuevas inversiones, como las empresas instaladas recientemente en la región, ha contribuido a disminuir el impacto económico que dejó la siderúrgica.
“Creemos que si esas empresas no hubieran llegado, el golpe habría sido mucho mayor”, afirmó.
Asimismo, destacó que eventos impulsados por el Gobierno Municipal, como el turismo deportivo, también han generado movimiento económico para restaurantes, hoteles y otros prestadores de servicios.
Finalmente, expresó su confianza en que proyectos de infraestructura y nuevas inversiones anunciadas para la región contribuyan a fortalecer la economía local y recuperar gradualmente la actividad del sector restaurantero.

