La incertidumbre terminó en tragedia para dos familias mexicanas. Este lunes se confirmó el fallecimiento de dos ciudadanos de México tras el fuerte terremoto en Colombia de magnitud 7.4. El sismo ocurrió el pasado 10 de agosto. Entre las víctimas se encuentra una mujer originaria de San Buenaventura, Coahuila.
Las víctimas fueron identificadas como Brenda Eloisa Flores Reyes, de San Buenaventura, y su esposo Mario Alberto Zapata Verdier, proveniente de Durango. La pareja se encontraba en la zona de Pereira cuando el movimiento telúrico impactó la región, dejando a cientos de personas damnificadas y desaparecidas.
Víctimas del terremoto en Colombia eran de Coahuila y Durango
De acuerdo con los reportes de los familiares, el último contacto con la pareja ocurrió apenas 30 minutos antes de que se registrara el terremoto en Colombia. El mensaje fue enviado a las 7:05 horas, tiempo local. Después de ese momento, la comunicación se interrumpió abruptamente. Esto encendió las alarmas entre sus allegados.
Familiares de Brenda y Mario se trasladaron hasta Pereira para integrarse a las brigadas de búsqueda. Sin embargo, tras varios días de labores intensas, las autoridades locales confirmaron el hallazgo de los cuerpos. Con esto terminó la esperanza de encontrarlos con vida tras el impacto del terremoto en Colombia.
Cifras oficiales y apoyo consular
La tragedia ha escalado a nivel internacional debido a la violencia del sismo. Según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres de Colombia, el balance oficial hasta el 16 de agosto registra 287 personas fallecidas. Además, hay más de 4 mil heridos en diversas regiones del país sudamericano.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México informó que ya brinda acompañamiento y asistencia consular a las familias afectadas. Se están realizando los trámites necesarios para la repatriación de los restos de Brenda y Mario a sus respectivos estados de origen.
En San Buenaventura, Coahuila, la noticia ha generado una profunda consternación. La comunidad se prepara para recibir los restos de la joven coahuilense y brindarle el último adiós. Mientras tanto, se asimila el impacto devastador que dejó este terremoto en Colombia en la población civil.

