Carmody Grey alerta sobre la inteligencia artificial: “Cada vez estamos más solos y somos más tontos”

La filósofa y teóloga británica Carmody Grey cuestionó el impacto que está teniendo la inteligencia artificial (IA) en las capacidades humanas, las relaciones personales y la sociedad.

La profesora de la Universidad Radboud, en Países Bajos, llamó recientemente la atención tras revelar que rechazó una invitación de Anthropic, empresa creadora del chatbot Claude, para participar en una iniciativa relacionada con la formación moral de sistemas de inteligencia artificial.

¿Por qué Carmody Grey rechazó a Anthropic?

Grey explicó que su decisión no surgió de una negativa al diálogo con las empresas tecnológicas, sino de las condiciones propuestas. Consideró problemático participar en conversaciones privadas organizadas bajo los términos de la propia compañía.

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En cambio, propuso mantener un debate público y transparente con representantes de Anthropic a través de la BBC, alternativa que, según relató, no fue aceptada.

¿La inteligencia artificial nos está haciendo menos inteligentes?

La filósofa considera que el debate sobre la IA está demasiado concentrado en preguntas como si los chatbots pueden desarrollar consciencia, personalidad o incluso capacidad para sufrir.

Para Grey, existen cuestiones más urgentes: cómo afecta la inteligencia artificial a las personas, quién se beneficia de ella y qué capacidades humanas dejamos de utilizar cuando delegamos tareas en los chatbots.

La académica compara este fenómeno con depender de un robot para realizar cualquier actividad física: con el tiempo, ciertas capacidades podrían deteriorarse por falta de uso.

Algo similar, advierte, podría ocurrir cuando utilizamos constantemente la IA para escribir, investigar, pensar, aprender o comunicarnos.

El verdadero debate sobre la IA

Grey sostiene que las humanidades deberían ayudar a cambiar la conversación. En lugar de preguntarnos solamente qué tan inteligente puede llegar a ser una máquina, propone analizar si estas tecnologías realmente contribuyen a mejorar la vida humana.

Su preocupación incluye también la soledad, la dependencia tecnológica, la concentración de poder en las empresas de IA y el impacto ambiental asociado con el crecimiento de esta industria.

La pregunta central, según su planteamiento, no debería ser únicamente qué puede hacer la inteligencia artificial, sino qué dejamos de hacer nosotros cuando permitimos que la IA lo haga por nosotros.

Fuentes

Artículo elaborado a partir de la entrevista realizada a Carmody Grey por EL PAÍS y del ensayo publicado por la propia filósofa en Financial Times, donde explica su acercamiento con Anthropic y desarrolla sus críticas sobre el impacto social de la inteligencia artificial.

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