El obispo emérito Raúl Vera López lanzó una dura crítica por lo ocurrido con Altos Hornos de México y aseguró que el daño provocado por la paralización de la siderúrgica trascendió a la propia empresa, al dejar a miles de familias sin una de las principales fuentes de sustento de Monclova y la Región Centro.
Cuestionado sobre el proceso de venta de AHMSA, Vera López manifestó su rechazo a la manera en que se llegó a la actual situación de la acerera y sostuvo que, antes de hablar de nuevos propietarios o del futuro de la compañía, debe considerarse el impacto que su crisis dejó entre los trabajadores.
“¡Es un crimen el que hicieron!”, expresó el religioso, al señalar que detrás del colapso de la empresa quedaron trabajadores sin empleo y familias afectadas económicamente.
Para el obispo emérito, la dimensión del problema no puede reducirse al proceso mercantil que actualmente atraviesa AHMSA, pues consideró que existe una injusticia de fondo por la pérdida de una fuente laboral que durante décadas sostuvo a una parte importante de la población.
“Está en la raíz una injusticia muy grande de haber dejado este pueblo sin una fuente de trabajo importantísima para su sustento”, manifestó.
Vera López se mostró particularmente molesto al ser cuestionado sobre la posible venta de la siderúrgica y afirmó que su preocupación se concentra en las consecuencias que ya enfrentaron los trabajadores y sus familias.
Al preguntarle qué mensaje enviaría a quienes permanecen afectados por la situación de AHMSA, expresó solidaridad con ellos y nuevamente cuestionó a quienes responsabiliza del deterioro de la compañía.
“Yo lo siento mucho, estoy mucho muy enojado con estas personas porque arruinaron la vida de todo un pueblo”, señaló.
Aunque los reporteros le solicitaron precisar a quién atribuía directamente la responsabilidad, Vera López evitó proporcionar un nombre y mantuvo su crítica hacia quienes estuvieron al frente de la empresa.
El obispo emérito dejó así una postura crítica frente a la expectativa generada por el proceso de venta de AHMSA, al considerar que cualquier discusión sobre el futuro de la siderúrgica debe tomar en cuenta primero el daño laboral, económico y social que dejó su paralización en Monclova.



